SEGURIDAD E HIGIENE INDUSTRIAL

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12/7/16

Alertan por sustancias cancerígenas en chocolates de reconocidas marcas

Se encontraron niveles “peligrosamente elevados” de hidrocarburos aromáticos, que se concentrarían en el envase y traspasarían al chocolate.
La Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria advirtió hace cuatro años que los consumidores pueden estar expuestos –a través de las comidas– a un tipo de compuestos que surgen como productos secundarios durante los procesos de combustión.
Los compuestos se conocen como “hidrocarburos aromáticos”, y son posibles agentes cancerígenos.
Ahora, una organización no gubernamental que se dedica a cuidar la salud de los consumidores en Alemania, FoodWatch, realizó un relevamiento sobre tres firmas de chocolates, incluyendo a las barritas Kinder y a los chocolates Lindt (que se venden en Argentina), encontró que contienen esos compuestos peligrosos, y pidió que se los retire del mercado.
El reclamo de la ONG, según informó en su página web, se basa en los resultados de un test sobre 20 productos de diferentes marcas.
En tres de los productos, se encontraron niveles “peligrosamente elevados” de hidrocarburos aromáticos derivados de aceites minerales, un subproducto líquido que se obtiene de la refinación del petróleo y que sería altamente cancerígeno.
Al parecer, estas sustancias se concentrarían en el envase y traspasarían al chocolate.
La investigación de FoodWatch hizo foco en las barritas Kinder (de Ferrero), Fioretto Nougat Minis (de Lindt) y Sun Rice Classic Schoko Happen (de Rübezahl).
Para el organismo, estas golosinas podrían ser catalogadas como alimentos “probablemente cancerígenos” y, ya les solicitó a los fabricantes que retiren sus productos del mercado.
Se sabe también que los hidrocarburos aromáticos son de difícil degradación, por lo que su permanencia en el ambiente puede durar años, afectando seriamente al medio acuático y terrestre.

26/10/15

SEGURIDAD ALIMENTARIA » ¿Qué es la carne procesada? Preguntas y respuestas sobre el estudio de la OMS y sus implicaciones para la salud

Preguntas y respuestas sobre el estudio de la OMS y sus implicaciones para la salud

La OMS declara cancerígena la carne procesada

Los vendedores de carne se defienden por alerta de OMS

1. ¿Qué es la carne procesada?



El estudio de la OMS considera carne procesada "cualquier tipo de carne que ha sido transformada con salazón, curado, fermentación, ahumado u otros procesos para mejorar el sabor y preservar el alimento". Esto incluiría salchichas, hamburguesas y también embutidos. Aunque la mayoría de ellos son de carne de vaca o cerdo, este grupo también incluye embutidos hechos con sangre, carne picada de ave o vísceras. "Ejemplos de carnes procesadas incluyen salchichas, jamón, salchichas, carne en conserva y cecina o carne seca, así como carne en lata,y las preparaciones y salsas a base de carne", dice el IARC.

2. ¿Es igual de malo el peor chorizo que el mejor jamón?


Lo que el IARC ha publicado hoy es una nota de prensa describiendo los resultados principales del estudio y un sumario sobre los mismos en la revista médica especializada The Lancet Oncology. Hay muchos detalles sobre el trabajo que sólo se conocerán cuando el IARC publique el estudio monográfico completo, en unos meses. La definición de carne procesada aportada por el IARC en la nota de prensa no distingue entre la calidad de los productos usados, por lo que en el grupo entraría todo el embutido, desde el peor chorizo al jamón de mejor calidad. Lo mismo sucede con las carnes picadas. El catedrático de salud Pública de la Universidad Autónoma de Barcelona Miquel Porta cree "seguro" que las hamburguesas entran en esta categoría, "aunque no es lo mismo una de buena calidad que otra con un alto nivel de procesado industrial".

3. ¿Qué es la carne roja?

La OMS considera carne roja la que proviene del músculo de un mamífero, lo que incluye vacuno, cordero, cerdo, caballo y cabra.

4. ¿Qué dice el estudio de la OMS?

El trabajo considera que la carne procesada es "carcinogénica para humanos". Se trata del llamado grupo 1 de sustancias que incluye las más peligrosas para la salud por los criterios de la Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer (IARC, en inglés). En este grupo hay 107 sustancias, entre ellas el tabaco, las bebidas alcohólicas o el plutonio. La carne roja es "probablemente carcinogénica para humanos", considera el mismo estudio. Esto quiere decir que, aunque hay evidencias científicas de la asociación entre consumo de carne roja y cáncer, esta no es tan fuerte como para la carne procesada.

5. ¿Qué tipos de cáncer producen estos alimentos?

En ambos casos, la asociación se da con el cáncer de colon. El estudio también menciona que hay una relación entre cáncer de estómago y el consumo de comidas procesadas. Para la carne roja, también hay estudios que han confirmado una asociación con el cáncer de páncreas y el de próstata.

6. ¿Hay que dejar de comer carne?

No. La carne roja contiene nutrientes esenciales. Además, los estudios analizados han comparado la incidencia de cáncer entre personas con un elevado consumo de carne y otras con uno bajo. En todos los casos, el riesgo añadido es bajo. Se trata de una cuestón de dosis, el consumo en exceso de estas carnes puede resultar perjudicial para la salud, pero un consumo moderado puede no tener consecuencias. En concreto, el IARC señala que por cada porción de 50 gramos de carne procesada consumida diariamente aumenta el riesgo de cáncer colorrectal en un 18%.

7. ¿Las hamburguesas son tan malas como el tabaco?

No. El IARC realiza estudios monográficos sobre diversas sustancias para determinar cómo de directa es su asociación con la incidencia de ciertos cánceres. Estas sustancias quedan agrupadas en diferentes categorías en función del nivel de certeza de que esa sustancia esté directamente relacionada con una mayor incidencia del cáncer. Que la carne procesada y el tabaco estén en el mismo grupo no quiere decir que uno y otro sean igual de malos (el tabaco aumenta mucho más el riesgo de cáncer) sino que en los dos casos la OMS considera probada la relación entre su consumo y el mayor riesgo de cáncer.

8. ¿Cuántos casos de cáncer anuales pueden atribuirse al consumo de carne procesada y carne roja?

Cerca de 34.000 muertes por cáncer al año en todo el mundo son atribuibles a dietas ricas en carne procesada. Si se demostrara que hay una relación causal con la carne roja, a esta se podrían atribuir unas 50.000 muertes por cáncer al año, dice la IARC. Estas cifras contrastan con el cerca del millón de muertes por cáncer al año en todo el mundo atribuibles al tabaco, las 600.000 al alcohol, y más de 200.000 a la contaminación del aire.


9. ¿Cómo se ha hecho el estudio?

El informe del IARC, conocido como monográfico, es un análisis de estudios científicos publicados sobre el tema. Un panel de 22 científicos de 10 países ha analizado más de 800 estudios publicados sobre la asociación entre el consumo de carne roja y procesada y el riesgo de sufrir 12 tipos de cáncer. Gran parte de las evidencias vienen de grandes estudios epidemiológicos en los que se compara la incidencia de cáncer entre personas con alto y bajo consumo de estos productos.


Material extraído de EL PAIS

22/6/15

Mientras que EEUU prohíbe las grasas trans, en Uruguay no están ni reguladas

Si bien está confirmado que estos alimentos son responsables de enfermedades coronarias, ambos países están en situaciones opuestas respecto a sus controles
Ana Pais
Por Ana Pais Extraído deL  Observador
Mucho se dice sobre la mala alimentación y los consiguientes altos guarismos de sobrepeso y obesidad en Estados Unidos (EEUU). Sin embargo, esta semana dicho país dio una lección a Uruguay y el mundo sobre cómo, desde las autoridades, mejorar la nutrición de la ciudadanía.

La Administración de Medicamentos y Alimentos (FDA) de EEUU informó el martes que aplicará una normativa de tolerancia cero para los alimentos con aceites parcialmente hidrogenados, más conocidos como grasas trans artificiales. Este proceso de prohibición que se inició en 2013 y finalizará en 2018 es un hito en la historia moderna de la alimentación.

"Es probable que sea el cambio aislado más importante en el mercado alimenticio en décadas y hasta en la historia", dijo Michael Jacobson, director ejecutivo del Centro para la Ciencia en el Interés Público de EEUU, al periódico The Washington Post.

Por su parte, Stephen Ostroff, comisionado de la FDA, dijo al anunciar la medida: "Con esto se espera que se reduzcan las enfermedades coronarias y podamos prevenir miles de infartos cardiacos fatales al año".

Está demostrado que el consumo de grasas trans artificiales o de origen industrial, como también se les llama, eleva el colesterol "malo". Esto aumenta el riesgo de desarrollar enfermedades cardiovasculares, principal causa de muerte en Uruguay. Sin embargo, aquí las vidas siguen desprotegidas ante los peligros de las grasas trans.

Uruguay y las grasas trans


En Uruguay las grasas trans no solo están permitidas, sino que además los consumidores desconocen qué alimentos tienen y cuáles no, explicó a El Observador María Antonia Grompone, directora de la cátedra de Ciencia y Tecnología de los Alimentos (CYTAL) de la Facultad de Química de la Universidad de la República.

Si bien existe en el país una reglamentación que obliga a indicar en las etiquetas si hay o no grasas trans en todos los alimentos envasados, no hay quién controle que esa información sea cierta. Es así como en sus investigaciones CYTAL ha encontrado grasas trans en productos que dicen ser "0%", por ejemplo, margarinas.

Otro ejemplo son los yogures y quesos, que en su mayoría no advierten de la presencia de grasas trans en sus etiquetas. Sin embargo, en los estómagos de los rumiantes se producen grasas trans naturales, es decir, de las "buenas". Por ende, aunque no sean de las artificiales ahora prohibidas en EEUU, su omisión en las etiquetas es un reflejo de la falta de control.

De cualquier modo, existen productos en los cuales ni siquiera existe la opción de que se le mienta u omita información al consumidor: los alimentos no envasados. ¿Cuántas grasas trans de las "malas" tiene un bizcocho o una masita? Nadie lo sabe con certeza.

Según la FDA, el etiquetado obligatorio (con controles) sumado al cambio de recetas por parte de algunos actores de la industria de los alimentos consiguieron que el consumo de grasas trans en Estados Unidos en la última década decayera 78%.

En Argentina, por citar un ejemplo cercano, desde 2012 que el contenido de ácidos grasos trans artificiales en los alimentos no puede ser mayor al 2% del total de grasas en aceites vegetales y margarinas destinadas al consumo directo. Desde diciembre pasado, en el resto de los alimentos tampoco puede superar al 5% del total de grasas.

Grompone explicó que, en Uruguay, al no existir un organismo oficial que certifique lo que indican las etiquetas y controle los alimentos no envasados, uno puede cocinar en el hogar con el objetivo de tener una dieta saludable y estar utilizando como materia prima productos con grasas trans artificiales.

Durante el anterior periodo de gobierno de Tabaré Vázquez, de 2005 a 2010, ya había existido un intento de reglamentar las grasas trans artificiales en el país, tal como aconsejan distintos organismos internacionales, pero nunca se concretó.

Historia de las grasas trans


Las grasas trans están presentes en una amplia variedad de alimentos. Los más obvios son los platos fritos típicos de comida rápida, los snacks y congelados, pero también puede estar presente en galletas saladas y dulces, alfajores, tortas, tartas y otros productos horneados.

A pesar de su presencia en una gran variedad de alimentos, las grasas trans no solo son nocivas para la salud, sino que no aportan ningún beneficio. Así lo empezaron a demostrar distintos estudios desde la década de 1970. Fue entonces que por primera vez la ciencia logró unir los comidas procesadas con enfermedades coronarias aunque en animales. En la década de 1990 los estudios clínicos demostraron el vínculo en humanos.

Al contrario de lo que afirmó en un principio la industria alimentaria, según la experiencia estadounidense, restringir o directamente eliminar las grasas trans no fue tan dificultoso ni caro. Sin embargo, aún hoy quedan empresas que se resisten a cambiar en pro de la salud.

Habrá quienes "probablemente sigan argumentando que existen algunos alimentos que requieren de grasas trans. Pero eso no es verdad. El gobierno (de EEUU) lo sabe", dijo Jacobson a The Washington Post. La pregunta es si el gobierno uruguayo lo sabe.

22/5/15

SEGURIDAD ALIMENTARIA Ratas en avícolas: no es problema para consumidor, sí para trabajadores

Fuente: Espectador
Pese a las denuncias realizadas esta semana sobre que en varias empresas avícolas pollos y ratas se alimentan en el mismo comedero, el veterinario José Pedro Dragonetti, especialista en seguridad alimentaria, explicó a El Espectador que esto no representa un problema para el consumidor final, pero sí lo es para los trabajadores.
El especialista indicó que el consumidor no se va a haber afectado debido a que todos los animales que se destinan a consumo humano pasan por inspección veterinaria. 
Cabe recordar que esta semana, cuando el Sindicato Único de Trabajadores de Tambo y Afines denunció en el Parlamento la falta de equipos y de controles de calidad en numerosas empresas avícolas, también denunciaron que hubo trabajadores que fueron mordidos por roedores durante el desempeño de sus tareas.
Sobre esto Dragonetti manifestó preocupación, ya que dijo que el trabajador puede contraer enfermedades al tener contacto directo con las heces y orina
El veterinario agregó que para que una rata llegue a morder a un ser humano tiene que haber una "cantidad infernal"

Por otra parte, el inspector general de Trabajo, Gerardo Rey, explicó este viernes en diálogo con La Mañana de El Espectador que las irregularidades en las inspecciones de las empresas avícolas estaban vinculadas a sistemas eléctricos deficientes, un manejo inadecuado de productos químicos y la presencia de roedores.


21/5/15

Consulta online sobre alimentos

MONTEVIDEO (Uypress) - La comuna capitalina creó una aplicación que permite consultar en su página web la información de todos los productos que cuentan con habilitación para ser comercializados.

imagen del contenido Consulta online sobre alimentosSe trata de productos cuya elaboración, fraccionamiento o importación fue autorizada por el Servicio de Regulación alimentaria, para su comercialización por empresas que cuentan con habilitación bromatológica.

El consumidor puede buscar por nombre del producto, empresa y número de registro en la Intendencia.

La información disponible incluye clase y origen del producto, vida útil, presentación, tipo de envase, tiempo que rige la habilitación y dirección de la empresa.

Acceda a la aplicación

18/5/15

SALUD - ALIMENTACION El papel clave de frutas y verduras en la alimentación

Deberían ser una de las prioridades en las dietas por poseer gran cantidad de fibras; especialistas recomiendan variedad de vegetales en los platos



Fuente: Observador

Si hay un grupo de alimentos al que privilegiar en una dieta saludable es el de las frutas y verduras”. Así lo aseguró la nutricionista Florencia Cerrutti, una de las encargadas del programa para la primera infancia Uruguay Crece Contigo. “Y cuanto más colorido es el plato mejor. “Eso garantiza un suministro de amplia cantidad de antioxidantes que nos van a proteger”, explicó a El Observador.

Aunque la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda consumir cinco porciones de esos alimentos por día, Uruguay está lejos. De los niños menores de 4 años, solo 37,2% come frutas y verduras todos los días, según la última encuesta nacional de salud nutrición y desarrollo elaborada por la Oficina de Planeamiento y Presupuesto, el Instituto Nacional de Estadística y la Universidad de la República.

Decir que las frutas y verduras deberían ser “las privilegiadas” en una dieta saludable no es capricho. Los vegetales poseen una cantidad de fibras suficientes para “arrastrar el colesterol, y dar sensación de saciedad”, además de aportar agua y ser el grupo alimenticio por excelencia que aporta vitaminas y minerales. Son el principal enemigo de la obesidad y colaboran en la prevención de enfermedades como el cáncer, por poseer antioxidantes. “No es lo mismo el consumo de vitaminas y minerales en forma natural, que en suplementos. La recomendación es no incluir verduras con almidón, como papas y boniatos en este grupo porque no tienen las mismas propiedades y aportan muchas calorías”, aclaró Cerrutti.
Los nutricionistas recomiendan consumir un promedio de 25 gramos de fibras por día, según dijo a El Observador la especialista Adriana Picasso. Un adulto uruguayo consume entre 2 y 5 gramos.

Cambios en las comidas pero no en el presupuesto

 En Uruguay, cuatro de cada diez niños41,5% de los niños menores de 4 años padece algún tipo de inseguridad alimentaria, según la última encuesta nacional de salud, nutrición y desarrollo de la primera infancia. Y cuatro de cada diez niños padece inseguridad alimentaria severa (ver cifras). La inseguridad alimentaria implica que una familia no pudo acceder a la cantidad de alimentos suficientes, en los últimos tres meses. Florencia Cerrutti, una de las encargadas del programa Uruguay Crece Contigo, dijo  que en los casos en los que el programa interviene, cambiar la alimentación no implica modificar el presupuesto de la familia. “Cuando hablamos de elección de alimentos tenemos que hablar de recursos y posibilidad de alimentos, pero también de elección. Hay mucho para educar a los padres, para informarlos pensando en cómo los primeros años de vida repercuten en la vida adulta del niño”, señaló.

16/5/15

IMPORTANCIA de un buen Desayuno !!!!!!!!!Explicado de manera fantástica por una endocrinóloga.

RIIINNNGGGG!!!!!!!!!
Suena el despertador y el cerebro empieza a preocuparse:
"Ya hay que levantarse y nos comimos todo el combustible'"..............
Llama a la primera neurona que tiene a mano y manda mensaje a ver qué disponibilidad hay de glucosa en la sangre. Desde la sangre le responden: Aquí hay azúcar para unos 15 a 20 minutos, nada más'.
El cerebro hace un gesto de duda, y le dice a la neurona mensajera: De acuerdo, vayan hablando con el hígado a ver qué tiene en reserva. En el hígado consultan la cuenta de ahorros y responden que a lo sumo los fondos alcanzan para unos 20 a 25 minutos'.
En total no hay sino cerca de 290 gramos de glucosa, es decir, alcanza para 45 minutos, tiempo en el cual el cerebro ha estado rogándole a todos los santos a ver si se nos ocurre desayunar.
Si estamos apurados o nos resulta insoportable comer en la mañana, el pobre órgano tendrá que ponerse en emergencia: 'Alerta máxima: nos están tirando un paquete económico.
Cortisona, hija, saque lo que pueda de las células musculares, los ligamentos de los huesos y el colágeno de la piel'.
La cortisona pondrá en marcha los mecanismos para que las células se abran cual cartera de mamá comprando útiles, y dejen salir sus proteínas. Estas pasarán al hígado para que las convierta en glucosa sanguínea. El proceso continuará hasta que volvamos a comer.
Como se ve, quien cree que no desayuna se está engañando: Se come sus propios músculos, se auto devora. La consecuencia es la pérdida de tono muscular, y un cerebro que, en vez de ocuparse de sus funciones intelectuales, se pasa la mañana activando el sistema de emergencia para obtener combustible y alimento.
¿Cómo afecta eso nuestro peso?
Al comenzar el día ayunando, se pone en marcha una estrategia de ahorro energético, por lo cual el metabolismo disminuye. El cerebro no sabe si el ayuno será por unas horas o por unos días, así que toma las medidas restrictivas más severas.
Por eso, si la persona decide luego almorzar, la comida será aceptada como excedente, se desviará hacia el almacén de 'grasa de reserva' y la persona engordará.
La razón de que los músculos sean los primeros utilizados como combustible de reserva en el ayuno matutino se debe a que en las horas de la mañana predomina la hormona cortisol que estimula la destrucción de las proteínas musculares y su conversión en glucosa.
ASÍ QUE YA LO SABES AHORA...NUNCA MÁS SALGAS SIN DESAYUNAR, TU ORGANISMO TE LO AGRADECERÁ Y COMPENSARÁ CON MAYOR SALUD, LA MISMA QUE PODRÁS DISFRUTAR VIVIENDO MÁS TIEMPO Y SANO PARA QUE CONVIVAS CON TUS SERES QUERIDOS... DESAYUNANDO TEMPRANO, LLEVARÁS ENERGÍA SUFICIENTE, LA MISMA QUE TE AYUDARÁ A QUE TU MENTE SEA MÁS ÁGIL, TUS PENSAMIENTOS MÁS ESPONTÁNEOS, TU CUERPO MÁS RELAJADO, CON MAYOR FACILIDAD DE MOVIMIENTO Y POR LÓGICA... TE ESTRESARÁS MENOS.
Fuente: Dra. Daniela Jakubowic (Endocrinóloga)
Si resultó de tu interés reenvíalo a tus contactos, puedes ayudar a otro,gracias!!!
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9/4/15

Alimentos contaminados causan más de 200 enfermedades

Los alimentos contaminados por bacterias, virus, parásitos o sustancias químicas nocivas causan más de 200 enfermedades, desde diarreas hasta cáncer, alertó este lunes la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Organización Panamericana de la Salud (OPS).
En un comunicado, la directora de la OPS/OMS, Carissa F. Etienne, señaló que las enfermedades que causan los alimentos contaminados son un serio problema para el desarrollo, comercio y turismo en la región de las Américas.
“En las Américas, con nuestra abundante producción de alimentos, podemos evitar la mayoría de estas enfermedades a través de programas fuertes de control de alimentos”, afirmó la funcionaria en un comunicado.
La salmonelosis, las enfermedades gastrointestinales y la infección por “Escherichia coli”, entre otras, enferman a más de 582 millones de personas en el mundo y ocasionan la muerte a más de 350 mil cada año.
Estas enfermedades se deben a la ingesta de alimentos insalubres como carne animal mal cocinada, frutas y hortalizas contaminadas con heces o pesticidas y mariscos crudos que contienen biotoxinas marinas.
También, las interconexiones de las cadenas alimentarias mundiales aumentan el número, frecuencia y lugar de estas dolencias, además la urbanización incrementa los riesgos, pues las personas consumen más comidas preparadas fuera de casa.
Se estima que cada año una de cada cuatro personas sufre un episodio de enfermedad transmitida por alimentos en las Américas. Los niños y niñas, las embarazadas, los inmunodeprimidos y los adultos mayores son los más vulnerables a este tipo de enfermedades.
“Identificar rápidamente los brotes de enfermedades transmitidas por alimentos y responder a ellos en forma oportuna y coordinada es clave para minimizar su impacto sobre la salud de la población, así como sobre la economía de los países”, manifestó Enrique Pérez, asesor principal en Enfermedades Transmitidas por los Alimentos Y Zoonosis de la OPS/OMS.
Aunque no existen datos regionales sobre los costos en salud de estas enfermedades, se calcula que se pierden entre 700 mil a 19 millones de dólares anuales en el Caribe, y más de 77 mil millones de dólares en Estados Unidos.
Entre las recomendaciones para preparar alimentos están mantener la higiene, separar los alimentos crudos de los cocidos, cocer totalmente los alimentos, mantener los alimentos a temperaturas seguras, y utilizar agua e ingredientes crudos seguros.
abril 8/2015 (Notimex)

30/5/14

Lo que comemos. Debate abierto

Por Sebastián Cabrera
Los transgénicos cumplen dos décadas, pero recién ahora será obligatorio en Montevideo etiquetar todos los alimentos modificados genéticamente. El decreto entrará en vigencia a fines de año y todos se preparan.

En el laboratorio de la Facultad de Ciencias estudian alimentos transgénicos. 
Foto: Leonardo Carreño

Todo empezó con un tomate. Fue hace 20 años, en 1994, cuando entró al mercado comercial estadounidense el primer alimento modificado genéticamente. Era un tomate al que le llamaron Flavr Savr, creado por Calgene, una empresa de biotecnología. El aspecto era perfecto y el secreto estaba en que se retardaba la maduración.
Era perfecto por fuera, pero no por dentro. Resulta que la piel era blanda, el sabor extraño y la composición a veces cambiaba. Dicen que era casi como un corcho, peor incluso que esos tomate larga vida que comemos en invierno. Fue un rotundo fracaso comercial y el tomate fue retirado del mercado en 1996.
La historia la cuenta el doctor en Biología Molecular y Celular Claudio Martínez, experto uruguayo en el tema. "El tomate era feo, el público no lo aceptó", dice Martínez, en un pasillo en el tercer piso de la Facultad de Ciencias en Malvín Norte. En ese tercer piso está LaTraMA, el Laboratorio de Trazabilidad Molecular Alimentaria, donde él es profesor adjunto. Allí se dedican a extraer el ADN remanente en los alimentos y estudiar su origen. Y ahora se preparan para hacer pruebas de diferentes alimentos que tienen componentes transgénicos, en coordinación con la Intendencia de Montevideo. Porque en diciembre de 2013 la Junta Departamental aprobó un decreto que obliga a las empresas a etiquetar los alimentos transgénicos. Ese decreto entrará en vigencia, como mucho, en enero de 2015.
¿Y qué es un transgénico? Un organismo que ha recibido segmentos de ADN, llamados genes, de otra especie, con el objetivo de que tengan ciertas características deseadas. Eso se hace con técnicas de ingeniería genética. Y lo hacen solo algunas pocas multinacionales. En Uruguay los únicos transgénicos autorizados para consumo son soja y maíz. Toda la soja que se cultiva (un millón y medio de hectáreas) es transgénica y el 90% de las 150.000 hectáreas de maíz también.
Ambas tienen genes introducidos de bacterias, que le dan ciertas características. La llamada soja RR es resistente a pesticidas, específicamente al glisfosato. Así, se aplica el herbicida en la tierra para matar las malezas, se tiran las semillas de soja y crecen. Desde la última zafra también hay soja resistente a insectos.
El maíz transgénico, en tanto, está diseñado para producir un insecticida: viene con una proteína -la toxina Bt- que afecta a los insectos.
¿Funciona? Sí, pero con limitaciones, dice el profesor Martínez. Porque la naturaleza genera resistencias a los químicos, lo que a su vez hace bajar los rendimientos. "Si en teoría había que aplicar un herbicida para matar todo y que crezca solo la soja, ahora hay que aplicar otros herbicidas más para matar al resto, con lo cual cae esa idea que plantean los productores de que se iban a usar menos pesticidas con los transgénicos", dice el doctor en Biología Molecular . Y luego relata que la gráfica de importación de glisfosato ha crecido en el país "de manera dramática" en la última década.
Hoy la soja es la gallina de los huevos de oro en Uruguay: ya se exporta más que la carne. En 2013, por ejemplo, se exportaron 1.875 millones de dólares de soja contra 1.298 de carne congelada y fresca, según el instituto Uruguay XXI.
El país está décimo en el ranking mundial de cultivos transgénicos, según el Servicio Internacional para la Adquisición de Aplicaciones Agrobiotecnológicas (ISAAA, por su sigla en inglés). "Pero estamos primeros en la relación superficie plantada contra la superficie total", dice Martínez. "Estamos mejor que en el fútbol", se ríe.
Además de la soja y el maíz, en el mundo lo más relevante son los cultivos de algodón y canola. En menos proporción hay trigo, arroz, papaya y alfalfa entre otros (ver infografía). Entre las últimas novedades está el salmón transgénico.
En Uruguay se pueden encontrar componentes transgénicos en todos los derivados de la soja y el maíz, como la lecitina de soja o el almidón de maíz. El choclo dulce aún no es transgénico si es de producción nacional, porque durante un tiempo estuvo prohibido y todavía no se retomó. Pero sí si es importado.
En 2011 una tesis realizada en el laboratorio de la Facultad de Ciencias estudió el ADN de 18 muestras de harina de maíz, o sea polenta, y en todas se encontraron restos de ADN transgénicos. Pero también hay componentes transgénicos en alimentos que a priori uno no imaginaría, como los quesos, el yogur y las hamburguesas. A los quesos, por ejemplo, le ponen almidón: el almidón viene del maíz y el maíz es casi todo transgénico. Los quesos, además, tienen quimosina, que es transgénica. "Y algunas hamburguesas tienen pasta de soja, lo cual no es ilegal, porque está en el reglamento bromatológico", explica Martínez.
¿Y qué pasa con el maíz o la soja transgénica que comen los animales? En principio es indetectable en la carne, leche o huevos que comemos. Pero también sobre eso hay distintas bibliotecas.
Etiqueta
"Este producto contiene organismos modificados genéticamente", dirán las etiquetas de todos los alimentos que tengan ingredientes transgénicos. Pero el decreto departamental choca con un decreto anterior, de vigencia nacional, que decía que el etiquetado es voluntario.
Ahora la intendencia trabaja en la reglamentación y en forma paralela promoverá un ajuste en la redacción del decreto votado a fines de año, para ponerlo a tono con la normativa europea (donde hace años es obligatorio el etiquetado). El cambio puede sonar muy técnico pero para la gente que está en el tema es importante.
El texto original del decreto decía que debían etiquetarse los alimentos manipulados genéticamente o que contengan uno o más ingredientes provenientes de esos alimentos, "que superen el 1% del total de componentes". El nuevo texto dirá que deben etiquetarse "los alimentos que han sido manipulados genéticamente o que contienen uno o más ingredientes provenientes de éstos que superen el 1% del total de cada ingrediente considerado individualmente".
Una vez aprobada la reglamentación, se dará un período para que las empresas primero declaren cuáles son los alimentos que tienen maíz o soja transgénica y después deberán hacer el nuevo rotulado (la intendencia estima que las empresas harán, por un tema de costos, un solo rotulado para todo el país). Recién luego de eso -probablemente a inicios de 2015- se saldrá a controlar, dice Pablo Anzalone, director de la División Salud de la Intendencia de Montevideo.
La intendencia firmó un convenio de cooperación y transferencia tecnológica con el laboratorio de la Facultad de Ciencias. La facultad está formando recursos humanos de la intendencia, que a su vez brinda materiales para los estudios. En la facultad, al igual que en el laboratorio de Bromatología de la intendencia, estudiarán cientos de alimentos que pueden tener componentes transgénicos, para controlar lo que declaren las empresas. "Por ejemplo estudiaremos los panchos, que pueden tener almidón", dice Martínez, de la Facultad de Ciencias.
Las empresas productoras de semillas están en contra del etiquetado. Daniel Bayce, gerente de la Cámara Uruguaya de Semillas, dice que la normativa busca discriminar por la negativa "porque lo transgénico tiene mala prensa". Y dice que la resolución genera confusión: el gobierno autoriza un cultivo que dice que es tan seguro como el equivalente y, sin embargo, le pone una etiqueta que dice que es distinto. "¿Qué entiende el consumidor?", pregunta. "Seamos francos, no entendemos el 90% de lo que está escrito".
Nada de certezas
En la academia no hay consenso sobre los efectos que pueden causar los transgénicos. Ese es, quizás, el problema principal: no hay certezas de nada. "Si alguien te dice que los transgénicos son seguros, no le creas. Pero si te dice que los transgénicos te producen cáncer, tampoco le creas, porque aún no hay pruebas", dice Martínez. "Pero tampoco podemos cerrar esa posibilidad".
Para el doctor en Biología Molecular, "el experimento en los humanos lo estamos aplicando, lo estamos viviendo". Sí ha habido experimentos en modelos animales y en células humanas de cultivo y los resultados son preocupantes, afirma. En particular, menciona un polémico estudio con ratones en Francia, en 2012. La investigación realizada por científicos de la Universidad de Caen, dirigida por Gilles-Eric Seralini, concluyó que ratas alimentadas con el transgénico de Monsanto NK603 o expuestas a su herbicida Roundup sufrían una mayor tasa de tumores, lesiones en órganos y muerte prematura. Esa investigación luego fue desacreditada por algunos científicos, aunque otros le dan validez.
Martínez dice que hoy se sabe que el ADN que se usó para construir el transgénico no se degrada completamente en el sistema digestivo: "Es promiscuo, penetra las células e incluso pasa a la sangre de las personas. Está circulando por ahí. No todo pero sí una parte".
Y adelanta que si parte de ese ADN se integra a una célula humana "puede dar lugar a desarreglos". De ahí viene el supuesto mito de que el transgénico produce cáncer. "Pero lo real es que están aumentando los casos de enfermedades crónicas en todo el mundo", dice el experto, quien luego aclara que no está comprobado que sea por los transgénicos ni los agrotóxicos. "No hay estudios a largo plazo y no es fácil comprobar nada, porque la agresión química viene por diferentes factores".
Pero dice que el modelo transgénico no es el camino, porque la base del modelo de la soja es la aplicación masiva de glisfosato. Hay efectos negativos por la aplicación directa de herbicidas en el campo y en segundo lugar por los restos que quedan en el grano. "Me consta que se aplica mucho más herbicida del que debiera", dice Martínez.
Él, que es un biotecnólogo, intenta no comer nada que contenga transgénicos: "Ni salsa de soja". Está convencido que en todo esto de los alimentos modificados genéticamente debió haberse aplicado el principio de precaución: hasta tanto no se establezca que algo es totalmente inocuo, no se debe ofrecer.
Algo parecido piensa el ingeniero agrónomo Ariel Castro, docente de mejoramiento genético del departamento de producción vegetal de la Facultad de Agronomía. "Es verdad que los impactos ambientales a mediano plazo de algo logrado en un laboratorio no se pueden prever, ese es un principio de precaución razonable que hace que a los transgénicos haya que evaluarlos mucho", dice desde la estación experimental "Mario Cassinoni" en Paysandú, donde trabaja.
Castro define a la transgenia como una herramienta de potencial interesante, que causa fascinación científica pero tiene una importancia sobrestimada. "Hay algo de aprendiz brujo, de buscar el gen mágico", admite. Pero él se niega a analizar el tema en términos absolutos, de blanco y negro, desde el punto de vista técnico.
Dice que los cambios revolucionarios que planteaban algunas multinacionales, que decían que se podían solucionar los problemas de hambre en el mundo, no han aparecido. Pero tampoco le da mucha importancia a las denuncias de ecologistas y algunos académicos: afirma que las pruebas de daños al ambiente son relativas, aunque sabe que en eso juega el peso de la industria: "Si vos sacás un paper mediocre que dice que los transgénicos son fantásticos, no te dicen nada. Si hay una crítica, te lo van a revisar con rayos láser".
Eso sí, Castro advierte que desde el punto de vista político no simpatiza con los transgénicos porque han producido lo que llama un cambio de ambiente. Desapareció todo lo que lo hizo enamorar de la temática cuando estudiaba. "Hoy en el mejoramiento genético podés no tener un agrónomo, pero no podés estar sin abogado ni contador", explica. "Es más un problema de patentes que de agronomía o biología. Los transgénicos cambian las reglas y tienen costos tan grandes que solo los pueden financiar las multinacionales".
La polenta
Hasta hace no mucho la doctora Mabel Burger no estaba en contra de los transgénicos. Pero ahora cambió. Burger es médica internista, especializada en Toxicología. Grado cinco y ex directora del Departamento de Toxicología de la Facultad de Medicina, de donde se jubiló hace poco, ha dedicado los últimos dos años a estudiar los transgénicos.
Y comprobó que las cosas no eran como pensaba: "Lo que nos habían dicho las empresas que traen la biotecnología era que el transgénico nos iba a traer un uso menor de plaguicidas. Y la verdad es que eso no se cumplió". Dice que un cultivo transgénico de soja requiere mayor cantidad de herbicida que un cultivo no transgénico: antes se usaban uno a dos litros de herbicida por hectárea, y ahora se usan de tres a cinco litros.
Y también dice que la soja transgénica consume "mucho más fosfato, nitrógeno, potasio" del suelo, que la soja no transgénica. Por eso, hay que usar más fertilizantes, que llevan a la eutrofización de las algas, como pasó en el Santa Lucía. "Y esa es una zona del Santa Lucía rodeada de soja, donde se ha volcado cualquier cantidad de fertilizantes", afirma Burger.
La doctora integra un grupo -con otros profesionales de la ciencia y representantes de organizaciones que promueven la alimentación saludable- que presiona para que haya una ley nacional que obligue al etiquetado de los productos.Dicen que es lo mínimo que se puede hacer, para que el consumidor pueda decidir si compra o no compra esos alimentos. El año pasado presentaron un anteproyecto en la comisión de salud de la Cámara de Diputados. Y ganaron su primera batalla: el decreto de la Junta Departamental.
Hace unos meses Burger habló en el programa La Hora Verde de UNI Radio 89.1, la radio de la Universidad. Allí dijo que "la polenta es una de las primeras comidas que el pediatra le indica a un lactante que ha tenido un cuadro digestivo agudo grave (...) Está comiendo polenta transgénica y ese niño tiene toda una vida por delante. Que hoy ingiera harina de maíz un adulto de 60 años no me preocupa mucho, es horrible lo que digo, pero me preocupa muchísimo más el niño".
En su apartamento de Malvín, Burger dice que el niño "puede desarrollar vaya a saber qué enfermedades de futuro", aunque hoy no esté bien claro qué enfermedades sean porque estamos "inundados" de distintas sustancias químicas.
Los pro y los anti
La oficina de la Cámara Uruguaya de Semillas funciona en el viejo edificio de la Cámara Mercantil en la calle Rondeau. No cumple con el estereotipo que algunos pueden tener de un lugar donde se defienden los intereses de las multinacionales del sector. La oficina es pequeña y sencilla, no hay lujos. Y hay poca gente en la vuelta.
Pero sí, en este lugar trabajan quienes representan a 39 empresas, entre ellas Monsanto, la más nombrada por los ecologistas. El ingeniero Bayce recibe a Qué Pasa en el despacho y, uno a uno, intenta rebatir los argumentos que ya ha escuchado mil veces. Dice que todo lo que está autorizado en Uruguay en transgénicos es positivo, ya que son productos resistentes a insectos y por lo tanto "no nos estamos metiendo insecticida en el cuerpo". Según él, la soja convencional requiere un paquete de herbicidas bastante más tóxicos que el glisfosato.
El producto transgénico es equivalente al convencional, afirma después. "O sea, si el maíz convencional te hacía mal,ojo que este también te va a hacer mal. Pero porque es maíz, no porque sea transgénico". Respecto a lo que dicen de que tal vez puede llegar a hacer mal, responde: "Nada demuestra ser seguro. ¿El pan que comemos ha demostrado ser seguro? Quizás al celíaco le haga mucho daño". Para Bayce, quienes rechazan los transgénicos asumen posturas filosóficas. "También hay gente que se niega a vacunarse. Bárbaro, están en su derecho. Pero no nos hagan pagar a nosotros su costo", protesta.
Si Bayce no tiene ni una objeción para hacerle a los transgénicos, su colega César Vega —también ingeniero— no tiene nada bueno para decir. Vega es el candidato a presidente por el Partido Ecologista Radical Intransigente (PERI), que se presenta por primera vez en esta elección.
Alto, barbudo y de pelo algo desprolijo, conduce La Voz del PERI en CX 40 Radio Fénix, algo así como una trinchera ecologista y anti transgénicos. Un lunes poco antes de las 10 de la mañana, el ingeniero entra a los viejosestudios de la emisora, saluda al abogado Gustavo Salle (quien conduce el programa que va antes) y se pone los auriculares mientras suena la cortina de la audición: una canción folclórica de Argentino Luna, que se titula "Me preguntan cómo ando".
Luna canta que "ya somos muchos con bronca y se nos apaga el tiempo", mientras Vega arranca el programa. Lamenta la reciente muerte del investigador argentino Andrés Carrasco, ex presidente del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas (Conicet) y luchador contra los agrotóxicos. "Ando paranoico. Me llama la atención que toda esta gente se nos muera", dice Vega. Y luego inicia un discurso contra los transgénicos y los agrotóxicos. Habla de alergias, problemas en el hígado, riñones e intestinos. Habla de cáncer.
Suena demasiado radical. Pero, bueno, solo dentro de algunas décadas tendremos un panorama un poco más claro sobre los efectos de todas esas novedades en nuestros cuerpos.
3 preguntas
Adriana Cauci y Paula Rama (licenciadas en nutrición, integran un grupo que promueve el etiquetado).
¿Cómo nutricionistas, ¿cuál es su opinión sobre los transgénicos?
Existen evidencias científicas de que los alimentos transgénicos pueden suponer un riesgo para la salud de consumidor. Esto se debe a varios aspectos, en primer lugar, porque al introducirse un gen diferente al "natural" del alimento, las repercusiones en el que consume dicho alimento pueden asociarse a un aumento de riesgo a padecer un mayor deterioro en órganos vitales. Por otro lado, la producción de alimentos transgénicos implica la utilización de grandes cantidades de herbicidas, plaguicidas, fertilizantes, los cuales tienen un efecto para la salud que van desde alergias hasta carcinomas,tanto en el productor y en quienes viven en la zona de producción como para el que consume los residuos de agrotóxicos en el alimento. Y por último los alimentos transgénicos se encuentran por lo general como ingredientes de alimentos industrializados, que además de contener a este, incluyen otras sustancias como sodio, grasas y azúcares los cuales son perjudiciales para el consumidor.
¿De lo que compramos en supermercados y ferias, ¿cuáles son alimentos transgénicos?
Principalmente los alimentos que contienen transgénicos son aquellos industrializados como por ejemplo los snacks (papitas, saladitos), ya que los contienen como aditivos e ingredientes. Estos ingredientes son los derivados de la soja y el maíz (en Uruguay son los aprobados por el Ministerio de Ganadería) como por ejemplo, lecitina de soja, almidón de maíz, glucosa, dextrosa y también maltodextrina.
¿Qué le aconsejan a los consumidores?
El consumidor tiene el derecho de saber qué es lo que consume, si es transgénico o no, y debe contar con esa información para decidir. Por eso, queda en evidencia que es necesaria una herramienta que le permita tomar una decisión informada y crítica que es el etiquetado de alimentos transgénicos. La responsabilidad del Estado para establecer el etiquetado está planteada, ya que es el encargado de regular la venta de alimentos a nivel nacional y departamental y garantizar el derecho de la información que tiene el consumidor.

13/11/13

Cómo, cuándo y dónde, las claves de la nutrición

“Debemos comparar la nutrición con una orquesta que en su conjunto, debe sonar en armonía” en la ardua tarea de perder peso, ha explicado Marta Garaulet, catedrática de Fisiología y Bases Fisiológicas de la Nutrición en la Universidad de Murcia.
Garaulet se centró en la relación entre la disciplina fisiológica, que se encarga del estudio de los ritmos biológicos, y el sobrepeso, un vínculo conocido desde 2008. Aparte de tener en cuenta qué y cómo se come, entra en juego un tercer factor: cuándo. “Desde los años 70 se conoce la existencia de un reloj central en el organismo, capaz de ponerlo en hora y sincronizarlo con la luz solar e incluso con los cambios de actividad física y reposo”. Además, el tejido adiposo presenta ritmos de 24 horas y, por tanto, la movilización de las grasas se produce en determinados momentos del día.
Según un estudio realizado por Garaulet con la Universidad de Murcia, en colaboración con la Universidad de Harvard, el momento de la comida predeciría la pérdida de peso. “Las personas que comían antes de las tres del mediodía perdieron más peso que las que comían más tarde”. Además, las que almorzaban más tarde, presentaban una sensibilidad a la insulina más baja.
Gregorio Varela, catedrático de Nutrición y Bromatología de la Facultad de Farmacia de la Universidad San Pablo-CEU en Madrid, explica, a propósito de su conferencia Alimentación, nutrición y sociedad en el siglo XXI: ¿Quo vadis?, que “siempre se ha hablado de la necesidad de establecer horarios, hábitos alimenticios y realizar cinco comidas al día para equilibrar la ingesta. Ahora se ha demostrado que el riesgo de obesidad aumenta cuando somos poco ordenados en la alimentación o dormimos poco.”
Según Garaulet, para tratar la obesidad, entendida como una enfermedad de cronodisfunción, “es necesario establecer una rutina constante, intentar que tanto las comidas como las cenas se realicen en horas tempranas y también, que el sueño sea de 8 horas y de calidad”. Por ello, lo importante es adquirir unos hábitos y repartir la energía a lo largo de la mañana y del mediodía. Garaulet se ha centrado en el análisis de la práctica de ejercicio físico por las mañanas, para averiguar si mejoran los ritmos circadianos. “Estamos estudiando si el hecho de que una persona tienda a ser matutina o vespertina influye en qué tipo de cronobiología es determinada por la genética en los ritmos circadianos. Los vespertinos suelen ser más obesos”.
Disponibilidad
Aunque la amplia oferta alimenticia en el siglo XXI debería garantizar una dieta variada, lo cierto es que parece “que no se elige bien, que falta educación nutricional y tiempo para reflexionar cómo debe ser la alimentación”. Además han proliferado dietas y modas que, de forma mágica e inmediata, prometen una pérdida de peso. Sin embargo, “hay que tener paciencia y desconfiar de las soluciones rápidas, eficaces y milagrosas. No se gana peso de un día para otro y tampoco se pierde así. Falta fuerza de voluntad y educación”, dice Varela.
No obstante, a pesar del alejamiento de la dieta mediterránea, en la alimentación española aún se mantienen algunos pilares, como el consumo de aceite de oliva, el de frutas y verduras por parte de la población adulta, no tanto en jóvenes y niños, y un alto consumo de pescado. “Se nos olvida incluir legumbres y cereales”, básicos en una dieta mediterránea que se precie, y hay que recuperar una vida activa que incluya ejercicio físico, más ahora que España encabeza el podium de sedentarismo en Europa. Varela resalta la necesidad de volver a comer en familia o en grupo, ya que la dieta es más equilibrada si se comparte. Asimismo, ha hecho hincapié en que aunque cada vez se cocina menos, la disponibilidad de alimentos puede suplir esa carencia siempre que se elijan los correctos.
noviembre 11/2013 (Diario Médico)

13/9/13

FAO denuncia el desperdicio anual de 1300 millones de toneladas de alimentos

La Organización de Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) denunció que 1300 millones de toneladas de alimentos se desperdician anualmente y esto es intolerable en un mundo en el que 870 millones de personas pasan hambre.
Según un informe de la FAO, publicado recientemente, el desperdicio de alimentos, además del gran coste económico, causa “un grave daño a los recursos naturales de los que la humanidad depende para alimentarse”.
En total, explica el documento, “las consecuencias económicas directas del desperdicio de alimentos (sin contar pescado y marisco) alcanzan la cantidad de 750 000 millones de dólares”.
El informe describe el desperdicio de alimentos desde una óptica medioambiental, centrándose de forma específica en sus consecuencias para el clima, el uso del agua y el suelo y la biodiversidad.
Entre sus principales conclusiones destaca que los alimentos que producimos pero luego no comemos consumen un volumen de agua equivalente al caudal anual del Volga y son responsables de añadir 3300 millones de toneladas de gases de efecto invernadero a la atmósfera del planeta.
Por ello, el director general de FAO, el brasileño José Graziano da Silva, insta a todos -agricultores y pescadores, procesadores de alimentos y supermercados, gobiernos locales y nacionales, consumidores particulares- “a hacer cambios en todos los eslabones de la cadena alimentaria humana para evitar en primer lugar que ocurra el desperdicio de alimentos, y reutilizar o reciclar cuando no podamos impedirlo”.
“No podemos permitir que un tercio de todos los alimentos que producimos se pierda o desperdicie debido a prácticas inadecuadas, cuando 870 millones de personas pasan hambre todos los días”, agrega Da Silva.
La FAO también ha publicado un manual con recomendaciones sobre cómo puede reducirse la pérdida y el desperdicio de alimentos y en el que se denuncia “que los consumidores no logran planificar sus compras, compran en exceso, o reaccionan exageradamente a las fechas de caducidad y consumo preferente de los productos”.
Asimismo denuncia que “las normas estéticas y de calidad llevan a los minoristas a rechazar grandes cantidades de alimentos perfectamente comestibles”.
También indica cómo en los países en desarrollo se desperdician muchos alimentos tras la cosecha o en la fase inicial de la cadena de suministro, por “las limitaciones financieras y estructurales en técnicas de recolección y en infraestructura de transporte y almacenamiento, junto a condiciones climáticas que favorecen el deterioro de los alimentos”.
El 54 % de desperdicio de alimentos en el mundo se produce en las etapas iniciales de la producción, manipulación y almacenamiento postcosecha, según el estudio de la FAO.
El 46 % restante ocurre en las etapas de procesamiento, distribución y consumo de los alimentos, agrega.
Los países en desarrollo sufren más pérdidas de alimentos durante la producción agrícola, mientras que el desperdicio a nivel de venta minorista y del consumidor tiende a ser mayor en las regiones de ingresos medios y altos.
En el informe se resalta que el desperdicio de cereales en Asia es un problema importante, con un gran impacto en las emisiones de carbono y el uso del agua y el suelo.
Mientras que, aunque el volumen de desperdicio de carne en el mundo es relativamente bajo, el 80 % del total de despilfarro de la misma tiene lugar en los países de ingresos elevados (responsables de cerca del 67 %) y Latinoamérica,
El desperdicio de fruta y hortalizas contribuye de manera significativa al despilfarro de agua en Asia, Europa y Latinoamérica.
La FAO dice que “un mayor esfuerzo para equilibrar la producción con la demanda significaría no utilizar recursos naturales para producir alimentos que no sean necesarios”.
Y que en el caso de haya excedentes de alimentos que pueda haber una “reutilización dentro de la cadena alimentaria humana, se busquen mercados secundarios o se donen a los miembros vulnerables de la sociedad”.
“Si los alimentos no son aptos para el consumo humano, la siguiente mejor opción es desviarlos para alimentar al ganado, conservando recursos que de otra forma serían utilizados para producir pienso comercial”, señala.
Cuando no es posible la reutilización, aconseja la FAO, “debe intentarse el reciclaje y la recuperación: el reciclaje de subproductos, la digestión anaeróbica, el compostaje y la incineración con recuperación de energía permiten recuperar energía y nutrientes de los residuos de alimentos, lo que representa una ventaja significativa respecto a tirarlos en los vertederos”.
Los alimentos no consumidos que terminan pudriéndose en los vertederos son un gran productor de metano, gas de efecto invernadero especialmente perjudicial, advierte.
septiembre 11/2013 (EFE)

5/6/13

Día del Medioambiente: lucha contra pérdida de alimentos

Los esfuerzos contra el desperdicio y la pérdida de alimentos producidos y almacenados es el reto planteado para la conmemoración, hoy, del Día Mundial del Medioambiente.
Día del Medioambiente: lucha contra pérdida de alimentos
En un comunicado emitido hoy, el Programa de la ONU para el Medio Ambiente (PNUMA) asegura que "una de cada cuatro calorías producidas por el sistema agrario global se pierde o desecha", lo que complica "la capacidad del planeta de reducir el hambre y satisfacer la demanda alimenticia de una población en rápido crecimiento".

El análisis publicado por el PNUMA indica que más de la mitad de la comida desperdiciada en Europa, EEUU, Canadá y Australia se desecha en la etapa de consumo, mientras que en los países en desarrollo, dos tercios de las pérdidas se producen durante el almacenaje.

En este sentido, el estudio destaca una invención nigeriana llamada "zeer": un sistema de refrigeración por evaporación que puede conservar frutas y vegetales sin electricidad.

"El sistema -señala el texto- cuesta menos de 2 dólares y puede almacenar hasta 12 kilos de productos. Los tomates y las guayabas, que durarían unos dos días sin estar almacenadas, pueden llegar a conservarse hasta 20 días en un 'zeer'".

El informe asevera que, para 2050, el mundo necesitará un 60 por ciento más de calorías que hicieron falta en 2006, si se mantiene la actual tendencia de demanda.

Los autores apuntan que la reducción de las tasas de pérdida y desecho de comida reducirían este impacto, además de ahorrar agua, energía, pesticidas y fertilizantes, y de suponer un gran apoyo para la seguridad alimentaria del planeta.

"Todos, desde los granjeros a los minoristas, pasando por (...) restaurantes y hogares, tienen su papel, y así contribuirán a (...) eliminar desigualdades en los países ricos y pobres, y a crear un camino medioambientalmente sostenible para miles de millones de personas", dijo el director ejecutivo del PNUMA, Achim Steiner.

Las iniciativas en marcha en Nigeria, Estados Unidos, Afganistán o Australia a este respecto podrían -según el texto- reducir los 1.300 millones de toneladas de comida desperdiciados cada año.

Con el agua desechada se podrían llenar 70 millones de piscinas olímpicas, mientras que la extensión de tierra necesaria para producir la comida desperdiciada equivaldría a un territorio del tamaño de México.

El lema del presente Día Mundial del Medioambiente es "Come, piensa, ahorra. Reduce tu impacto". EFE

23/10/12

Impacto de alimentos transgénicos aún desconocido


imagen del contenido Impacto de alimentos transgénicos aún desconocido

NUEVA YORK (IPS/Julia Kallas) - Los alimentos genéticamente modificados aparecieron por primera vez en los comercios de Estados Unidos en 1994. Desde entonces, su consumo se ha vuelto habitual. Pero como el fenómeno es tan reciente, los efectos a largo plazo de su ingesta son todavía inciertos. Entrevista a Rene Sharp, investigadora sobre transgénicos.

Una amplia gama de temas en torno a los transgénicos preocupan a Estados Unidos, incluyendo su consumo excesivo, las débiles leyes sobre etiquetado y la falta de estudios a largo plazo sobre sus efectos en la salud y respecto de cuál debe ser la intervención del gobierno.

Sobre estos aspectos dialogó con IPS la científica Renee Sharp, directora para el occidental estado estadounidense de California del independiente Environmental Working Group y autora del estudio"Americans Eat Their Weight in Genetically Engineered Food" ("Los estadounidenses comen su peso en comida genéticamente manipulada").

En la investigación, el Environmental Working Group analizó información del Departamento de Agricultura y concluyó que cada estadounidense come unos 87 kilogramos de alimentos genéticamente modificados al año.

Por comparación, el adulto típico en Estados Unidos pesa 81 kilogramos.

IPS: Ahora que el informe ha sido divulgado, ¿qué espera que haga el gobierno?
 

RENE SHARP: Los estadounidenses comen su peso cada año en productos genéticamente modificados. Los cálculos de Environmental Working Group muestran que, en promedio, las personas ingieren al año unos 87 kilogramos estimados de comida transgénica. Sin embargo, el adulto típico pesa 81 kilogramos.

Estas cifras nos llevan a hacer la pregunta: si uno pretende comer su peso en determinados alimentos, ¿no quisiera asegurarse de que lo que consume es seguro?

Sorprendentemente, casi no se han realizado estudios a largo plazo sobre el consumo de alimentos genéticamente modificados.

Queremos ver que el gobierno realice esos estudios, y que permita a científicos independientes tener el poder para hacer lo mismo, poder que no tienen ahora porque las empresas que hacen las semillas transgénicas deciden cuáles son los estudios que se pueden hacer.

Entonces, ¿qué pueden hacer los consumidores mientras tanto? No mucho, a menos que exijan el etiquetado de los transgénicos. Al menos allí los consumidores sabrán si su alimento contiene o no ingredientes manipulados y podrán decidir por ellos mismos si eso es lo que quieren para ellos y sus familias.

El derecho básico a saber será más importante en el futuro, ya que se espera que el consumo de alimentos transgénicos crezca sustancialmente.

Estamos instando a los californianos a que voten Sí a la Propuesta 37: la Iniciativa para el Etiquetado Obligatorio de los Alimentos Genéticamente Modificados. De esa forma pueden decidir si quieren comprarlos o no.

IPS: ¿Por qué Estados Unidos está tan rezagado respecto del resto del mundo sobre el tema del etiquetado? ¿Y qué acciones deben hacer el gobierno y los líderes políticos para cambiar esto?
 

RS: Monsanto, Dow y otras compañías que fabrican y venden semillas transgénicas tienen un increíble poder e influencia sobre el gobierno de Estados Unidos.

El gobierno y los políticos deben escuchar a los millones de ciudadanos que han pedido que se etiqueten los alimentos genéticamente modificados y que se le dé al pueblo el derecho saber qué están comiendo.

IPS: ¿Por qué la industria de los alimentos transgénicos emergió tan rápidamente en la última década?

 
RS: Los fabricantes de semillas modificadas genéticamente han hecho muchas promesas falsas: alimentar al mundo, disminuir el uso de pesticidas y salvar el dinero de los agricultores, pero no han hecho nada de esto.

La cantidad de alimentos no ha aumentado, el uso de pesticidas incrementó y los pequeños productores se están arruinando, mientras crecen enormes "súper malezas" que hacen imposibles las prácticas agrícolas tradicionales.

Como no hay obligatoriedad de hacer estudios, las semillas ingresaron relativamente rápido al mercado.

IPS: ¿Podría brevemente hablar sobre la Propuesta 37 en California, que será votada en noviembre? ¿Qué significará para el resto del país si es aprobada?
 

RS: Significará que las personas en California tendrán el derecho a saber qué hay en sus alimentos y podrán elegir si quieren darles a sus familias comida que tiene ingredientes genéticamente modificados.

Si la Propuesta 37 es aprobada, ayudará al resto del país, porque California representa alrededor de 12 por ciento del mercado de alimentos en Estados Unidos y es poco probable que las compañías creen una etiqueta para California y otra diferente para el resto del país.

Gobierno prepara medidas para atacar fuentes de contaminación del río Negro

MONTEVIDEO (Uypress) - El Gobierno ejecutará medidas de protección ambiental para el río Negro, según anunció el ministro interino de Medi...

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