SEGURIDAD E HIGIENE INDUSTRIAL

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25/4/11

Nuevo sarcófago para Chernobyl deberá esperar a 2015

Chernobyl

Julio Godoy
IPS

La ruina del reactor nuclear ucraniano de Chernobyl, que explotó hace 25 años provocando una de las peores catástrofes ambientales de la historia, aún contiene casi 95% del combustible original, altamente radiactivo.

Por eso, y puesto que el sarcófago que cubre esas ruinas no es hermético, la radiación actual del sitio, 100 kilómetros al norte de Kiev, es 100 veces superior a la natural, indican mediciones recientes llevadas a cabo por expertos.

“La radiactividad que medimos en Chernobyl viene de la planta nuclear. El sarcófago del reactor número 4 tiene múltiples agujeros y debe ser remplazado lo más pronto posible”, dijo a Tierramérica el experto nuclear Heinz Smital, de la organización Greenpeace.

Smital, que visitó hace poco la zona, indicó que el segundo sarcófago está en construcción desde fines de 2010. “Pero, dada la alta radiactividad, que tiene efectos mortales en poco tiempo, es imposible trabajar en las cercanías del reactor, lo que obliga a construir el nuevo sarcófago lejos del sitio y transportarlo luego sobre rieles hasta Chernobyl”, describió.

El martes 26 de abril se cumple un cuarto de siglo de la explosión. Diversas mediciones indican que en el recinto del reactor la radiación que se absorbe durante seis segundos sobrepasa el máximo anual permitido para trabajadores de centrales nucleares.

El nuevo sarcófago de acero y hormigón pesará unas 29.000 toneladas y costará unos $2.300 millones, de acuerdo con una nueva estimación publicada en una conferencia de donantes celebrada en Kiev el 19 de este mes.

Ucrania esperaba obtener de ese encuentro unos $1.100 millones para financiar las obras. Pero los donantes se comprometieron a entregar algo menos de $800 millones.

La conferencia, convocada por el Grupo Ocho (G-8: Alemania, Canadá, Estados Unidos, Francia, Gran Bretaña, Italia, Japón y Rusia) y en la que participó también la Unión Europea, discutió las necesidades financieras del nuevo sarcófago, que debió estar terminado en 2007 y que, según la nueva planificación, podría instalarse en 2015.

Este retraso por falta de fondos empeoró el saldo mortal del accidente nuclear.

Según el estudio “Consecuencias para la salud de Chernobyl - 25 años después”, divulgado este mes por la sección alemana de la Asociación Internacional de Médicos para la Prevención de la Guerra Nuclear (AIMPGN), el desastre mató a unos 112.000 de los llamados “liquidadores”, soldados y empleados estatales que trabajaron en la construcción del primer sarcófago en los meses siguientes a la explosión.

Además, según la AIMPGN, hasta 90% de las 830.000 personas que trabajaron en la contención del desastre sufren distintas formas de cáncer. Otras 5.000 murieron en Europa, víctimas de la nube radiactiva que emitió el reactor y que cubrió todo el continente, desde Suecia y Finlandia, en el norte, hasta Italia y España, en el sur.

Otros estudios documentan casos de cáncer y de mutaciones genéticas en niños nacidos tras la catástrofe. La Organización Mundial de la Salud estima que en Belarús más de 50.000 niños sufren o sufrirán cáncer de tiroides. El Comité Científico de las Naciones Unidas sobre los Efectos de las Radiaciones Atómicas estima que en todo el mundo, entre 30.000 y 207.500 niños han nacido con defectos genéticos por el accidente de Chernobyl.

Aunque no hay cifras definitivas, Chernobyl habría provocado la muerte de unas 900.000 personas en Europa.

Incluso la Agencia Internacional de Energía Atómica, favorable al uso civil de la radiactividad, arriba a conclusiones alarmantes: mientras en los países escandinavos la mortalidad infantil creció 15,8% a causa de Chernobyl, en Alemania se registró el aumento de casos de síndrome de Down y de neuroblastoma infantil, un tipo de tumor en el tejido nervioso de alta mortalidad.

El oncólogo Edmund Lengfelder, director del Instituto de Protección Radiológica de la sudoriental ciudad alemana de Munich, dijo a Tierramérica que incluso hoy es posible detectar altas concentraciones de cesio 137 en setas recogidas y en animales cazados en los bosques alemanes. La carne de un jabalí en esos lugares puede superar la dosis máxima aceptada por el Ministerio de Salud alemán, de 600 becquereles por kilogramo.

El accidente se produjo el 26 de abril de 1986 a consecuencia de una simulación de corte de electricidad realizada por el personal de la central. El ensayo provocó un súbito aumento de la potencia y el recalentamiento del reactor 4, y luego una explosión del hidrógeno acumulado en su interior que lanzó el techo a unos 15 metros de altura.

La explosión liberó ocho de las 190,2 toneladas de combustible nuclear contenido en el reactor, y las esparció por toda Europa. La nube radiactiva contenía dióxido de uranio, cesio 136, carburo de boro y otros materiales. Su toxicidad fue considerada unas 500 veces superior a la de la bomba atómica que Estados Unidos arrojó sobre la ciudad japonesa de Hiroshima en 1945.

Las otras 182 toneladas de combustible aún presentes bajo el primer sarcófago de Chernobyl, constituyen un magma infernal a mantener aislado.

“Ese es el objetivo del nuevo sarcófago”, dijo a Tierramérica el ingeniero Hosni Bouzid, director del proyecto de construcción, comisionado por un consorcio de las empresas francesas Vinci y Bouygues.

“Durante los preparativos en 2010, encontramos en el sitio todo tipo de materiales, todos contaminados, incluyendo grúas, restos de helicópteros y de los andamios utilizados hace 25 años para la construcción del primer sarcófago”, describió.

La obra es un reto técnico, ambiental y sanitario, pues implica acercarse y eventualmente abrir la caja de Pandora que sigue siendo Chernobyl.

12/4/11

JAPÓN/ Fukushima alcanza el grado de Chernobil

La gravedad del accidente en la planta nuclear alcanzó el nivel 7, máximo en la escala de sucesos radiológicos y que es catalogado como accidente grave por liberación de materiales radiactivos con amplios efectos para la salud y el medioambiente

La Agencia de Seguridad Nuclear de Japón decidió este martes elevar la gravedad del accidente nuclear de Fukushima de 5 a 7, el máximo en la Escala Internacional Nuclear y de Sucesos Radiológicos (INES), con lo que lo equipara con el ocurrido en Chernobil en 1986.

Un mes y un día después, la agencia indicó que los reactores dañados por el tsunami del 11 de marzo pasado en la central nuclear de Fukushima han estado liberando cantidades masivas de sustancias radiactivas al aire, que suponen un riesgo para la salud humana y el medioambiente de la zona.

En escala del INES, el nivel 7 (accidente grave) se establece cuando se produce la liberación al exterior de materiales radiactivos con amplios efectos para la salud y el medio ambiente, y requiere la aplicación prolongada de contramedidas.

La central de Chernobil en Ucrania era hasta ahora el único caso de accidente grave. El 26 de abril de 1986 se decretó el nivel de alerta 7, tras la explosión del reactor número cuatro de la central de Chernobil, en Ucrania aunque entonces pertenecía a la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS).

El nivel 6 (accidente importante) corresponde a la liberación, considerable, al exterior de materiales radiactivos y que requerirá la aplicación de contramedidas. La central de Mayak, ubicada en los Montes Urales en las proximidades de Kyshtym (antigua URSS) sufrió un accidente de este nivel en setiembre de 1957.

El nivel 5 (accidente con consecuencias de mayor alcance) se establece cuando se produce una liberación limitada de materiales radiactivos al exterior o se registran varias muertes por radiación. También si el reactor sufre daños graves o si produce una liberación de grandes cantidades de materiales radiactivos dentro de la instalación. Suele requerir la aplicación de contramedidas.

Los accidentes de las centrales de Windscale-Sellafield en Liverpool (Reino Unido), en 1957, y Three Mile Island, en Harrisburg, Pensilvania (EEUU), en 1979, fueron de nivel 5.El nivel 4 (accidente con consecuencias de alcance local) corresponde a los sucesos en los que hay una liberación menor de materiales radiactivos. Conlleva al menos una muerte por radiación. Se produce una fusión de combustible o se liberan cantidades considerables de radiación dentro de la instalación. No suelen ser necesarias las contramedidas, salvo los controles locales de alimentos.

En este nivel se encuentran los accidentes de Tokaimura (Japón), en 1999, y Sant Laurent des Eaux (Francia), en 1980.El nivel 3 (incidente importante) se refiere a los casos en los que la exposición a la radiación es diez veces superior al límite establecido para los trabajadores y en los que hay efectos en la salud pero no mortales (quemaduras). También incluye la contaminación en zonas no previstas en el diseño de la central.Aunque entonces no se utilizaba en España la INES, el accidente sufrido en octubre de 1989 por la central española de Vandelló I (Tarragona) alcanzó este nivel, según los expertos.

El nivel 2 (incidente) corresponde a la exposición de una persona a dosis por encima de 10 mSv (milisiever), que es el límite anual que prevé la Comunidad Europea de la Energía Atómica (Euratom) a la exposición de un trabajador por encima de los límites anuales reglamentarios.

También son de nivel 2 los sucesos en los que se registra una contaminación importante en zona no prevista de la instalación o cuando hay niveles superiores a 50 mSv/h en una zona de operación.

El nivel 1 (anomalía) contempla la sobreexposición de una persona por encima de los límites anuales reglamentarios, problemas menores en componentes de seguridad y la pérdida o robo de fuentes radiactivas.
(EFE)
Fecha: 12/04/2011 | 06:26 | Montevideo, Uruguay

11/4/11

El riesgo de cáncer de tiroides sigue latente después del accidente de Chernobil

Las personas que eran menores de 18 años cuando se produjo el accidente de Chernobil (Ucrania) y estaban cerca continúan teniendo un alto riesgo de sufrir cáncer de tiroides 25 años después de la que se considera la peor catástrofe nuclear de la historia.

Así lo asegura un estudio del National Cancer Insitute (NCI) publicado en este momento de gran alarma mundial. Vaticinan que en los próximos años pueden morir de cáncer unas 4000 personas, de las 600 000 que se calcula estuvieron sometidas a altos índices de radiación.

La investigación del NCI, que publica el diario especializado Environmental Health Perspectives (doi:10.1289/ehp.1002674), señala que el riesgo de padecer cáncer de tiroides no ha descendido a pesar de que ya han pasado 25 años del accidente.

El estudio se efectuó a partir de una muestra de 12 500 personas que tenían menos de 18 años cuando explotó Chernobil y residían en alguna de las tres provincias ucranianas cercanas a la central: Chernigov, Zhytomyr y Kiev.

Los participantes pasaron cuatro exámenes médicos cada diez años, y completaron una serie de cuestionarios donde se les pedía información sobre diversos factores que pueden influir en la estimación del riesgo de sufrir cáncer de tiroides.

Entre ellos, los lugares en los que han vivido, el consumo de leche, así como la ingesta de pastillas de yodo en los dos meses posteriores a la catástrofe como método contra la contaminación radiactiva de la tiroides.

El riesgo de cáncer se calculó en base a la cantidad de energía de yodo radiactivo I-131 que cada persona había absorbido, puesto que la enfermedad se debe a la exposición de la glándula tiroides a este isótopo.

De los 12.500 participantes, 65 recibieron un diagnóstico de cáncer de tiroides en el transcurso de la investigación.
Washington, marzo 17/2011(EFE)

EHP. I-131 Dose-Response for Incident Thyroid cancers in Ukraine Related to the Chornobyl Accident. Publicado en marzo 17/2011

Tomado de Selección Temática de Prensa Latina: Copyright 2011 “Agencia Informativa Latinoamericana Prensa Latina S.A.”

1/4/11

¿QUÉ EFECTOS EN LA SALUD PODRÁ TENER LA CATÁSTROFE NUCLEAR NIPONA?

Publicado: 16 mar 2011 | 10:11 MSK

La Agencia de Seguridad Nuclear dio el sexto nivel de gravedad según la escala internacional INES a la situación en la central nuclear japonesa Fukushima-1. A modo de comparación, el séptimo nivel, el más alto, lo recibió la catástrofe de Chernóbyl, Ucrania, en 1986, la más grave de la historia.

Actualmente una nueva nube de vapor blanco se eleva sobre la central nuclear Fukushima-1, informaron los medios locales.

Según los especialistas de TEPCO (Tokio Electric Power Co), la compañía operadora de la central, el vapor podría salir de la piscina del tercer bloque de energía donde se enfrían 514 varillas usadas como combustible.

Entretanto, TEPCO confirmó un daño del 70% en las barras de combustible del reactor 1, y del 33% en el reactor 2. La empresa teme que se haya provocado una fusión parcial del núcleo, lo que supondría la emisión de nuevas partículas radiactivas a la atmósfera.

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LOS 180 DE FUKUSHIMA: LA ÚLTIMA BARRERA ENTRE EL APOCALIPSIS Y LA HUMANIDAD



Mientras que las preocupaciones y el pánico mundial se centran enlos acontecimientos en Fukushima-1, los '180 héroes de Fukushima', —como los denomina la prensa nipona—, sacrifican sus vidas para no perimtir que se produzca la fusión total del núcleo, que puede provocar la fuga de miles de toneladas de combustible radioactivo y poner en peligro la vida de millones de japoneses.

Los pocos detalles sobre lo que pasa en Fukushima que salen a luz ponen los pelos de punta. Ya han fallecido cinco empleados desde el sismo del 11 de marzo y otros 22 han resultado heridos, 11 de ellos tras la explosión en el reactor 3. Dos permanecen desaparecidos. A los muertos los sustituyen voluntarios. Según la prensa nipona, que logró comunicar con uno de los trabajadores que siguen en Fukushima-1, el trabajador dijo que no tenía miedo a morir, pues tenía que cumplir su deber, su trabajo.

De hecho son suicidas, y son la última barrera entre el apocalipsis nuclear y Japón, o incluso quizá toda la humanidad. A pesar de la silenciosa y letal radiación, gatean en los laberintos sinuosos en la oscuridad total, iluminándose escasamente con linternas, prestando oído a las periódicas explosiones del gas de hidrógeno, que tras salir de los reactores dañados y contactar con el aire atrona en toda la zona.

El mundo no conoce sus nombres ni sus caras. Una parte de ellos son voluntarios, otros se quedaron obligatoriamente. Frenéticos, bombean el agua a los radiadores, tratando de enfriar el núcleo. Los cataclismos dañaron los sistemas de refrigeración tanto ordinario como de emergencia, y de momento, se utilizan unas 14 bombas que han sido trasladadas hasta la planta.

Llevan incómodos respiradores y pesadas bombonas de oxígeno, están vestidos con monos blancos con capuchas que parcialmente los protegen de la radiación. Trabajan por turnos, con el fin de reducir la exposición individual, y durante las pausas se ocultan de la contaminación radiactiva en la central operativa, que tiene una particular protección contra la radiación. Sin embargo, a pesar de todo, la radiación penetra vilmente en sus cuerpos. Y están expuestos no sólo a los peligrosamente altos niveles de radiación, sino también al riesgo de las explosiones en la planta.

Japón aumentó la dosis máxima permitida de ionización para el personal

A pesar de los atrevidos intentos por parte de las autoridades japonesas de enfriar los reactores averiados, el nivel radiactivo en la planta Fukushima-1 alcanza índices preocupantes. El Ministerio de Sanidad de Japón aumentó oficialmente la dosis máxima permitida de ionización de 100 a 250 milisieverts para el personal debido a la necesidad de continuar las labores en la planta. El límite es 5 veces más alto que el admitido en Estados Unidos, por ejemplo. "Sería impensable elevarlo más, teniendo en cuenta la salud de los trabajadores", dijo el ministro de Sanidad de Japón, Yoko Komiyama.

Los ingenieros japoneses lograron reanudar la alimentación eléctrica del sistema de enfriamiento de los reactores y depósitos de combustible nuclear utilizado en la planta nipona Fukushima-1, según informó hoy el Organismo Internacional de Energía Atómica.

Las autoridades de Japón en un comunicado informaron de que ya han terminado de establecer la red de transporte de energía eléctrica hasta el reactor número dos. Los especialistas planean ponerla en funcionamiento después de que haya finalizado la operación de arrojar agua al reactor número tres.

Actualmente el saldo de víctimas mortales y desaparecidas en el terremoto del 11 de marzo y posterior tsunami supera los 15.000.Los medios locales muestran poco optimismo, afirmando que el número de víctimas va a crecer inevitablemente.

RT.COM

30/3/11

OIEA RECOMIENDA: evacuación de pueblo a 40 km de Fukushima

ONU, 30 Mar (UYPRESS)- Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) recomendó hoy la evacuación de Iitate, un poblado situado a 40 kilómetros de la central nuclear japonesa Fukushima Daiichi, debido a los altos niveles de radioactividad

En conferencia de prensa en Viena, Denis Flory, jefe del Departamento de Seguridad Nuclear del OIEA señaló que los expertos de esa agencia que se encuentran en el terreno y miden la cantidad de radiación en los alrededores de la planta han dado esta alerta a las autoridades correspondientes.

“Una primera evaluación indica que se ha excedido uno de los criterios operativos del OIEA para la evacuación en la localidad de Iitate”, dijo.

Flory agregó que el gobierno de Japón estudia la situación tras la recomendación del Organismo.

Los parámetros del OIEA marcan 20 kilómetros a la redonda del sitio del accidente como la zona de máximo riesgo, que debe ser evacuada; el segundo cinturón llega al kilómetro 30 y sugiere a la población no salir de sus casas.

Iitate se encuentra diez kilómetros fuera de estas áreas, sin embargo, los niveles de radioactividad duplican los considerados no dañinos para la salud, explicó Flory.

Sin embargo, aclaró que es pertinente que las autoridades realicen su propio análisis puesto que existen variables que pueden afectar las mediciones.

UyPress - Agencia Uruguaya de Noticias

Angra reforça plano de segurança

Eletronuclear, que opera as usinas 1 e 2, ampliará mapeamento das vias que chegam às centrais nucleares e fará plano de fuga pelo mar

Bruno Boghossian / RIO - O Estado de S. Paulo

Para reforçar os padrões de segurança das usinas de Angra 1 e 2, no litoral sul fluminense, a Eletronuclear vai ampliar o mapeamento das vias de acesso às centrais nucleares e planeja criar um plano de fuga pelo mar, com a construção de dois píeres para facilitar a retirada de moradores e funcionários em caso de desastre.

O projeto de criação dos ancoradouros está em fase inicial, mas a empresa responsável pelas usinas pretende contratar nos próximos dias uma consultoria externa para reavaliar a situação das encostas que margeiam as estradas da região. Em até quatro meses, um relatório poderá indicar a necessidade de novas obras de contenção e determinar os pontos onde há riscos de deslizamentos – que poderiam bloquear as rotas de fuga em caso de emergência.

A Eletronuclear afirma que realiza um monitoramento constante nas encostas, principalmente às margens da rodovia Rio-Santos (BR-101).

A decisão de solicitar um estudo externo para complementar o mapeamento da área havia sido tomada há meses, mas foi reforçada pelo desastre nuclear em Fukushima, no Japão, em decorrência do terremoto e do maremoto que atingiram o país. Em caso de desastre em Angra, as estradas usadas como rotas de fuga devem estar livres, para facilitar o isolamento da região.

“O novo mapeamento será feito apenas para termos uma confirmação externa das informações que já foram colhidas”, ressaltou Diógenes Salgado Alves, gerente de engenharia civil da Eletronuclear. “Em um momento como esse, não podemos deixar de ampliar a transparência e garantir a segurança total.” Deslizamentos de terra são comuns na Rio-Santos em períodos chuvosos, uma vez que as encostas da região são instáveis e formadas por rochas de até 100 toneladas envoltas por terra.

Pelo mar. Para ampliar a capacidade de retirada dos quase 20 mil moradores e funcionários das regiões consideradas vulneráveis a um desastre, a Eletronuclear quer construir dois píeres que poderão ser usados para a evacuação da área caso as estradas estejam bloqueadas.

A empresa fará estudos para definir a dimensão e a localização exata dos ancoradouros. Um píer deve ser erguido na Praia Brava (a 3 km da central nuclear) e outro na Baía da Ribeira (a cerca de 10 km das usinas). Não há informações sobre a dimensão da obra, mas os locais de construção dos ancoradouros devem ser dragados para permitir a atracação de barcos de grande capacidade de passageiros.

Os acidentes na usina japonesa de Fukushima aceleraram a adoção de outras medidas suplementares de segurança no Brasil, segundo o assistente do diretor da Eletronuclear, Leonam dos Santos Guimarães. “O ritmo pode ser mais rápido, pois há uma cobrança da sociedade.” Guimarães ressaltou que o desastre no Japão não deve gerar mudanças no programa energético brasileiro, que prevê a construção de novas centrais nucleares.

A empresa estuda instalar uma pequena central hidrelétrica nas bacias dos Rios Bracuhy e Mambucaba, na região de Angra, para fornecer energia para os equipamentos de segurança da usina nuclear em caso de desastre. / COLABORARAM GLAUBER GONÇALVES e KELLY LIMA


CARTA MAIOR Japoneses e alemães pedem fim do uso de energia nulcear

JAPÓN, 28 Mar (CARTA MAIOR)-Primeiros protestos em Tóquio e Nagoya pedem o encerramento de todas as centrais nucleares no Japão. Os manifestantes pediram ao governo que mude de política e adote fontes de energia renováveis em vez da energia nuclear.

Exigiram também que seja divulgada mais informação sobre o acidente nuclear e que se assumam mais responsabilidades por aquilo que aconteceu desde o sismo e o tsunami que abalaram o país a 11 de Março. Nas quatro maiores cidades da Alemanha, mais de 200 mil pessoas foram às ruas protestar contra o uso da energia nuclear.

Esquerda.net

Mais de mil pessoas protestaram este domingo em Tóquio, em frente à sede da Tepco (Tokyo Electric Power Company), empresa que opera a central nuclear de Fukushima, e em Nagoya, pedindo o encerramento de todas as centrais nucleares no Japão.

Os manifestantes pediram ao governo que mude de política e adote fontes de energia renováveis em vez da energia nuclear. Exigiram também que seja divulgada mais informação sobre o acidente nuclear e que se assumam mais responsabilidades por aquilo que aconteceu desde o sismo e o tsunami que abalaram o país a 11 de Março.

Em Nagoya, 300 pessoas juntaram-se para dizer que não querem outra Fukushima, pedindo o encerramento da central de Hamaoka, situada a 120 quilômetros de Nagoya, costa sul da ilha de Honshu.

“O Japão mentiu sempre sobre os méritos das centrais nucleares”, salientou, à agência AFP, Atsuchi Fujuki, vindo de Tóquio, dizendo-se “triste e decepcionado”.

Hoje, uma sondagem da agência de notícias Kyodo, revelou que mais de 58% dos japoneses não aprovam a forma como o governo está lidando com a crise nuclear.

Os planos para construir novas centrais nucleares no Japão estão suspensos desde a catástrofe, há mais de duas semanas. Muitas centrais ainda não retomaram o seu funcionamento.

Protestos na Alemanha
Nas quatro maiores cidades da Alemanha, mais de 200 mil pessoas foram às ruas neste sábado para protestar contra o uso da energia nuclear. Nas manifestações realizadas em Berlim, Hamburgo, Munique e Colônia, os manifestantes exigiram a desativação imediata de todos os reatores nucleares do país. Os protestos foram realizados sob o lema: "Fukushima adverte: chega de centrais nucleares".

Em Berlim, estiveram cerca de 90 mil pessoas na manifestação. Entre as organizações alemãs que chamaram à acção estão a iniciativa antinuclear Ausgestrahlt, a organização de protecção ao meio ambiente Bund, as redes Attac e Compact, informa a Deutsche Welle. Os protestos também foram apoiados pelas Igrejas Católica e Evangélica, por sindicatos, artistas como a banda Wir sind Helden, além de políticos da oposição.

Os manifestantes exigem que o governo alemão deixe de representar os interesses das empresas de energia nuclear para "ouvir a população, que não está mais disposta a assumir os riscos da energia atômica".

Reviravolta de Merkel
Há seis meses, a chanceler Angela Merkel anunciava que iria estender mais alguns anos a vida das centrais nucleares alemãs, que, segundo um compromisso feito pelo governo SPD-Verdes (1998-2005), iriam ser desativadas até 2020. Depois do desastre de Fukushima, a chefe do governo alemão anunciou o encerramento imediato – embora sublinhasse que era uma medida temporária – de sete reatores nucleares entre os 17 do país.

A reviravolta de Merkel não teve na opinião pública o efeito que esta esperava. Segundo uma sondagem, 71% dos alemães acham que ela foi "oportunista" por causa das eleições.

Convenio UyPress - Carta Maior

UyPress - Agencia Uruguaya de Noticias

21/3/11

Las cinco centrales nucleares que “no debemos perder de vista”

MONTEVIDEO, 21 Mar (UYPRESS) - Tras la tragedia en Japón surge la pregunta ¿y las demás centrales nucleares? Desde Bulgaria hasta Nueva York, hay cinco centrales que están “bajo sospecha”, según la publicación Foreign Policy en Español.

El siguiente es un resumen de las cinco centrales nucleares más peligrosas alrededor del mundo, ya sea por su ubicación geográfica en zonas con actividad sísmica, su edad o por antecedentes que ponen en duda la seriedad con que se asumen sus riesgos nucleares.


Bulgaria, Central Kozloduy

Un informe secreto del Departamento de Energía de Estados Unidos clasificó en 1995, a las centrales nucleares más peligrosas del antiguo bloque soviético. Entre los diez primeros lugares se incluyeron los dos reactores de la Central Kazloduy en Bulgaria.

La central supone riesgos de carácter tecnológico, por su obsolescencia, y por la existencia de cortes de energía en los períodos invernales. El informe señalaba que “es frecuente que por cada tres horas con luz haya una sin. El resultado es una enorme presión para que Kozdoluy siga funcionando a pesar de los riesgos”.

En el año 2004 se clausuraron los dos reactores menos confiables, y la Unión Europea impuso como condición para el ingreso de Bulgaria al bloque, el cierre de otros dos reactores de un total de cuatro que se mantenían en funcionamiento hasta 2009.

En la actualidad, el país se encuentra abocado a la construcción de nuevos reactores en la misma Central conjuntamente con la empresa rusa Rosatom. El inicio de las obras tendrá lugar en setiembre próximo.

Turquía, Central Akkuyu

Turquía se encuentra emplazado encima de la falla del norte de Anatolia, lo que lo convierte en uno de los países con mayor actividad sísmica del mundo. En los últimos cien años sufrió catorce terremotos de entidad, que se cobraron aproximadamente mil víctimas.

Los planes para la construcción de una central en Akkuyu llevan más de diez años, con idas y venidas, a causa de las protestas de la población. Sin embargo, el año pasado Turquía y Rusia firmaron un acuerdo energético que incluye la construcción de una planta atómica en Akkuyu.

Tras el desastre atómico en Japón, tanto el primer ministro turco, Recep Tayyip Erdogan, como el presidente ruso, Dimitri Medvédev, afirmaron que el proyecto continúa adelante.

Armenia, Central Metsamor

La central, ubicada cerca de la capital Yereván, con más de un millón de habitantes, suministra el 40% de la energía eléctrica al país. Sin embargo, su tecnología es similar a la central búlgara de Kozloduy, de origen soviético, y su rector fue calificado como el “más viejo y menos fiable” de los de su tipo, por la Unión Europea.

En 1989, tras un terremoto en la zona, la planta fue cerrada y se reabrió a mediados de 1990. Esta central es motivo de polémica entre las autoridades gubernamentales y la comunidad internacional que ha solicitado su cierre, pero éste difícilmente pueda concretarse antes del año 2017.

Estados Unidos, Central Indian Point

La Comisión Reguladora de Energía de Estados Unidos dio a conocer un informe donde se calificaba el riesgo de las 104 centrales nucleares que tiene el país frente a un terremoto. La más peligrosa, concluyó el informe, es la Central Indian Point, ubicada en Nueva York, a tan sólo 40 kilómetros de Manhattan.

Las probabilidades de daño del reactor número 3 de la central, son siete veces más elevadas que la media nacional. Las autoridades han expresado su preocupación al respecto pero no se han producido novedades aún. El gobernador de Nueva York, Andrew Cuomo señaló que “soy consciente de la energía que proporciona y de las ventajas. Pero ésta es una información nueva que vamos a investigar”, dijo.

Japón, Central Shika

La central japonesa estuvo a punto de sufrir una reacción en cadena y fuera de control durante quince minutos, en 1999. Si bien nada sucedió finalmente, el hecho fue encubierto y recién salió a luz en el año 2007, cuando el gobierno nipón llevó a cabo una revisión de la planta. Como consecuencia se ordenó su cierre temporal.

Poco antes, un tribunal había dictaminado su cierre ante una acción judicial emprendida por los habitantes locales, ante la desconfianza de su capacidad de resistencia a los sismos. Sin embargo, la Agencia de Seguridad Nuclear de Japón revirtió la decisión.

La seguridad nuclear ha sido abordada con negligencia en Japón, que ha quedado en evidencia con la catástrofe de Fukushima. Según el diario británico ‘The Guardian’ las centrales nucleares que se construyeron en el país cuando la actividad sísmica era reducida, sin embargo cuando esta se acrecentó no se modificaron las políticas de seguridad por parte de los organismos reguladores del sector nuclear nipón.

Fuente: http://www.fp-es.org/sospechosos-atomicos

UyPress - Agencia Uruguaya de Noticias

16/3/11

SALUD EN EL TRABAJO Y MEDIDAS DE SEGURIDAD EN AREAS AGRARIAS CONTAMINADAS POR RADIONUCLIDOS: LA EXPERIENCIA DE CHERNOBIL (segunda parte)

ENCICLOPEDIA DE SALUD Y SEGURIDAD EN EL TRABAJO
Yuri Kundiev, Leonard Dobrovolsky
y V. I. Chernyuk

Tras la desintegración espontánea del iodo 131, el mayor peligro para los trabajadores agrarios lo representan los núclidos de vida larga de cesio 137 y estroncio 90. El cesio 137, un emisor de partículas gamma, es un producto químico análogo al potasio; su ingesta por seres humanos o animales produce una distribución uniforme por todo el cuerpo y se expele con relativa rapidez con la orina y las heces. Así, en las zonas contaminadas, el estiércol representa una fuente adicional de radiación y debe eliminarse lo antes posible de las explotaciones ganaderas, almacenándolo en instalaciones especiales.

El estroncio 90, un emisor de partículas beta, es un producto químico análogo al calcio; se deposita en la médula ósea de los seres humanos y de los animales. El estroncio 90 y el cesio 137 pueden introducirse en el cuerpo humano a través de leche, carne o verduras contaminadas.
Tras la desintegración espontánea de los radionúclidos de vida corta, la división de las tierras agrícolas en zonas se lleva a cabo atendiendo a un principio diferente. En este caso, se tiene en cuenta no el nivel de radiación gamma, sino la medida dela contaminación del suelo por cesio 137, estroncio 90 y plutonio 239. Cuando se dan niveles de contaminación particularmente graves, la población es evacuada y el trabajo en las explotaciones agrícolas se realiza siguiendo una rotación quincenal. Al trabajar en tierras agrícolas contaminadas por radionúclidos, puede producirse absorción física de radionúclidos por inhalación y contacto con el polvo del suelo y con los cultivos.

Aquí, son extremadamente peligrosos los emisores de partículas tanto beta (estroncio 90) como alfa. Como resultado de los accidentes en centrales nucleares, parte de los materiales radiactivos que se incorporan al medio ambiente son partículas del combustible del reactor muy activas y de baja dispersión: “partículas calientes”. Durante las tareas agrarias y en períodos de viento, se generan grandes cantidades de polvo con partículas calientes. Esta circunstancia se ha visto confirmada por los resultados de las investigaciones realizadas sobre los filtros de aire de tractores que trabajaban en tierras contaminadas.

La evaluación de la dosis en los pulmones de los trabajadores agrarios expuestos a partículas calientes puso de manifiesto que, fuera de la zona de los 30 km, ésta ascendía a varios milisieverts (Loshchilov y cols. 1993). Según los datos de Bruk y cols. (1989), la actividad total de
cesio 137 y cesio 134 en el polvo inhalado por personas que trabajaban con máquinas fue de entre 0,005 y 1,5 nCi/m3. De acuerdo con sus cálculos, la dosis efectiva en los pulmones variaba de 2 a 70 cSv en el período total de trabajo.

Se estableció una relación entre la cantidad de contaminación por cesio 137 del suelo y la radiactividad del aire en la zona de trabajo. Según los datos del Instituto de salud en el trabajo de Kiev, cuando la contaminación del suelo por cesio 137 estaba comprendida entre 7,0 y 30,0 Ci/km2, la radiactividad del aire de la zona alcanzaba los 13,0 Bq/m3. En las zonas de control, donde la densidad de la contaminación era de 0,23 a 0,61 Ci/km3, la radiactividad del aire en la zona de trabajo variaba entre 0,1 y 1,0 Bq/m3 (Krasnyuk, Chernyuk y Stezhka 1993).

Los análisis médicos de los operadores de máquinas agrícolas en las zonas “limpias” y en las contaminadas pusieron de manifiesto un aumento de las afecciones cardiovasculares en estos
últimos, en forma de cardiopatía isquémica y de distonía neurocirculatoria. Entre otros trastornos, se registró una mayor frecuencia de displasia de la glándula tiroides y un mayor nivel de monocitos en sangre.

SALUD EN EL TRABAJO Y MEDIDAS DE SEGURIDAD EN AREAS AGRARIAS CONTAMINADAS POR RADIONUCLIDOS: LA EXPERIENCIA DE CHERNOBIL (primera parte)

ENCICLOPEDIA DE SALUD Y SEGURIDAD EN EL TRABAJO
Yuri Kundiev, Leonard Dobrovolsky
y V. I. Chernyuk

En general, la contaminación masiva de tierras agrícolas por radionúclidos se produce por accidentes graves en empresas pertenecientes a la industria nuclear o en centrales nucleares.
Accidentes de este tipo se produjeron en Windscale (Inglaterra) y al sur de los Urales (Rusia). El accidente más grave tuvo lugar en abril de 1986, en la central nuclear de Chernóbil: provocó una
intensa contaminación del suelo en varios miles de kilómetros cuadrados.
Los principales factores que influyen en los efectos de un accidente radiológico en zonas agrarias son los siguientes:
• el hecho de que la radiación se deba a una sola exposición o a una exposición prolongada;
• la cantidad total de sustancias radiactivas que se han incorporado al medio ambiente;
• el ratio o proporción de radionúclidos en la precipitación o lluvia radiactiva caida a distancia;
• la distancia entre la fuente de radiación y las tierras y asentamientos agrarios;
• las características hidrogeológicas y edafológicas de las tierras agrícolas, y los fines a que se destinan;
• las características laborales de la población rural; dieta, suministro de agua,
• el tiempo transcurrido desde el accidente radiológico.

Como resultado del accidente de Chernóbil, se incorporaron al medio ambiente más de 50 millones de curios (Ci) de radionúclidos, en su mayoría volátiles. En la primera fase, que duró
2,5 meses (el período de semidesintegración del iodo), el iodo 131 ocasionó el mayor peligro biológico, con dosis significativas de radiación gamma de alta energía.
Durante el período de semidesintegración del iodo debe regularse estrictamente el trabajo en las tierras agrícolas. El iodo-131 se acumula en la glándula tiroides, dañándola. Tras el accidente
de Chernóbil, en un radio de 30 km de la central se definió una zona de elevadísima intensidad de radiación, en la que no estaba permitido vivir ni trabajar.
Fuera de la zona prohibida, se distinguieron cuatro áreas con distintas proporciones de radiación gamma en el suelo, en función de los tipos de tareas agrarias que podían llevarse a
cabo; durante el período de semidesintegración del iodo, las cuatro zonas presentaban los siguientes niveles de radiación, medidos en roentgen (R):
• zona 1: menos de 0,1 mR/h
• zona 2: 0,1 a 1 mR/h
• zona 3: 1,0 a 5 mR/h
• zona 4: 5 mR/h y más.
En realidad, debido a la contaminación “concentrada” de radionúclidos durante el período de semidesintegración del iodo, en estas zonas se llevaron a cabo las tareas agrarias con unos
niveles de radiación gamma comprendidos entre 0,2 y 25 mR/h. Aparte de la desigual contaminación, la causa de la variación en los niveles de radiación gamma residió en las diferentes concentraciones de radionúclidos en los distintos cultivos.
En particular, los cultivos forrajeros están expuestos a altos niveles de emisores de partículas gamma durante la cosecha, transporte, ensilaje y utilización como forraje.


15/3/11

ENERGÍA NUCLEAR EN EL MUNDO

Montevideo, 15 Mar (UYPRESS) – Cuando se produjo el accidente en Chernobyl en 1986 había 300 centrales nucleares en todo el mundo, hoy, 25 años después las plantas suman 442 en 29 países y hay otras 65 en diversos niveles de construcción.

Los 442 reactores en funcionamiento tienen según la Organización Internacional de Energía Atómica (OEIA) de las Naciones Unidas con sede en Viena una capacidad de generación de 375.001 megavatios. En Uruguay está prohibido el uso de energía nuclear por una ley del año 1997.

Estados Unidos encabeza la lista con 104 plantas nucleares que generan el 19.7% de su necesidad energética, el país que tiene la mayor dependencia de la energía nuclear es Francia con 58 plantas que producen 4198 Megavatios que representan el 76% del consumo energético francés.

Argentina, tiene las centrales de Atucha I y El Embalse y está en construcción (Atucha II) el país cubre el 6.2% de sus necesidades con energía nuclear; Brasil dispone de las plantas de, Angra-1 y 2, situadas en la región costera de Angra dos Reis, a casi 200 kilómetros de Río de Janeiro que generan el 3.1% de su energía eléctrica.. Ya se ha aprobado la construcción de Angra 3; y México, tiene las plantas de Laguna Verde I y II.

Japón, tiene 54 reactores actualmente operativos, más dos en construcción. La planta nipona de Fukushima Daiichi, a 240 kilómetros al noreste de Tokio, donde tres de los seis reactores resultaron dañados tras fallar el sistema de refrigeración a raíz , tiene una potencia instalada de 4.700 megavatios y es una de las 25 más grandes del mundo.

Informe de la OEIA sobre países, número de reactores nucleares y potencia instalada

(en Megavatios)

EE UU, 104 plantas y 100.747 MW

Francia, 58 plantas y 63.130 MW

Japón 54 plantas y 46.821 MW

Rusia 32 plantas y 22.693

Corea del Sur 21 plantas y 18.698 MW

India, 20 plantas y 4.391 MW

Reino Unido, 19 plantas y 10.137 MW

Canadá, 18 plantas y 12.569 MW

Alemania, plantas 17 y 20.490 MW

Ucrania, 15 plantas y 13.107 MW

China, 13 plantas y 10.058 MW

Suecia, 10 plantas y 9.298 MW

España, 8 plantas y 7.514 MW

Bélgica, 7 plantas y 5.926 MW

República Checa, 6 plantas y 3.678 MW

Suiza, 5 plantas y 3.263 MW

Finlandia, 4 plantas y 2.716 MW

Hungría, 4 plantas y 1889 MW

Eslovaquia, 4 plantas y 1.816 MW

Argentina, 2 plantas y 935 MW

Brasil, 2 plantas y 1884 MW

Bulgaria, 2 plantas y 1.906 MW

México, 2 plantas y 1.300 MW

Pakistán, 2 plantas y 425 MW

Rumania, 2 plantas y 1.300 MW

Suráfrica, 2 plantas y 1.800 MW

Armenia, 1 planta y 375 MW

Países Bajos, 1 planta y 487 MW

Eslovenia , 1 planta y 666 MW

Total: 442 plantas y 375.001 MW

En construcción: Argentina (1 - MW 692); Brasil (1 - MW 1245); Bulgaria (2 - MW 1906); China (27 - MW 27.230); Finlandia (1 - MW 1.600); (Francia 1 – MW 1.600); India (5 - MW 3.564); Irán (1 - MW 915); Japón (2 - MW 2.650); Corea del Sur (5 - MW 5.560); Pakistán (1 - MW 300); Rusia (11 - MW 9.153); Eslovaquia (2 - MW 762); Ucrania (2 - MW 1.900); EE UU (1 - MW 1.165). Total 65 plantas en construcción en 15 países con una capacidad de 62. Megavatios.

UyPress - Agencia Uruguaya de Noticias

14/3/11

¿Cómo afecta la radiación a los seres humanos?




Montevideo, 14 Mar (UYPRESS) - Las personas que están cerca de la fuente de radiación sufren la destrucción de los tejidos y mueren por quemaduras y hemorragias internas.

Los efectos biológicos de una exposición a la radiación que más preocupan al público son un posible de daño genético y el cáncer. Los estudios científicos han mostrado que estos efectos son poco probables y aparecen varios años después de ocurrida la exposición. En el caso de daño genético en seres humanos, no se ha demostrado ningún caso de enfermedad hereditaria causada por una exposición a la radiación. Por el contrario, en casos de cáncer se ha comprobado la aparición de ciertos tipos de esta enfermedad, algunos años después de la irradiación con dosis altas, superiores a los 100 rads.

Podría pensarse que los efectos tardíos producidos por dosis bajas de radiación son bien conocidos, ya que un gran número de individuos (todos los seres humanos) están expuestos. Sin embargo, los efectos causados por dosis inferiores a 10 rads son imposibles de aislar de las frecuencias espontáneas o de las que son originadas por factores químicos o virales. Esta falta de conocimiento ocasiona que el público reciba una información incompleta, incomprensible, e incluso errada.

En ocasiones se llega al extremo de adjudicar el nacimiento de monstruos con tres cabezas y colita de cerdo a una exposición a la radiación, cuando la realidad es que tales seres no han sido jamás observados y sólo son productos de la imaginación. Este capítulo describe la información científica que existe del tema, incluyendo aquella que ha sido obtenida con animales de experimentación.

EFECTOS GENÉTICOS

Los efectos genéticos de cualquier agente externo que actúe sobre una célula son el producto de las alteraciones (mutaciones) que el agente pueda causar en el ADN de las células reproductivas del individuo, espermatozoides u óvulos. Los descendientes de este individuo son portadores de la mutación y pueden sufrir las consecuencias de ésta e incluso trasmitirla a sus propios hijos, tal como se explicó en el capítulo IV.

Diversos estudios experimentales que utilizan sistemas biológicos de prueba como bacterias, roedores y cultivos de células humanas, han demostrado que la radiación, las sustancias químicas y los virus, son posibles agentes mutagénicos, es decir, causantes de mutaciones. Con respecto a las mutaciones reproductivas (mutaciones que ocurren en el óvulo o el espermatozoide), la evidencia científica se limita a los estudios en roedores, en los que se han medido la inducción de muerte fetal, las alteraciones en el color del pelo, en el esqueleto, en la estructura de los ojos y en los cromosomas de la descendencia. Los agentes conocidos capaces de producir estos efectos son algunas sustancias químicas de uso poco frecuente (por ejemplo, el metil-metano-sulfonato) y la radiación. La inducción de estos efectos es tan poco probable que para poderlos cuantificar, se requiere exponer a miles de animales al agente mutagénico estudiado.

Es evidente que los datos que se tienen de seres humanos expuestos a agentes mutagénicos no son el resultado de experimentos, sino que provienen de los casos de los individuos que han estado expuestos por razones ocupacionales, médicas, de residencia o accidentales. Los datos indican que el grupo humano más numeroso expuesto a altas dosis está formado por los sobrevivientes de los alrededores de las explosiones nucleares ocurridas en Hiroshima y Nagasaki en 1945. Estos 100 000 ciudadanos japoneses han sido evaluados a lo largo de los 44 años posteriores a su exposición a la radiación (rayos gamma y neutrones), tratando de establecer la relación dosis-respuesta correspondiente.

La dosis recibida por cada sobreviviente ha sido estimada a partir de la distancia que mediaba entre el individuo y el epicentro de la explosión. Las dosis máximas que recibieron estos individuos son de 122 rems aproximadamente (22 rads de rayos gamma y 10 rads de neutrones).

Dosis mayores se produjeron en las zonas que resultaron totalmente destruidas por la acción mecánica de la explosión, donde no hubo sobrevivientes. El daño genético en la primera generación se ha determinado estudiando a los hijos de los sobrevivientes, comparándolos con las observaciones en poblaciones similares ("testigos") no expuestas a las explosiones. Los resultados de estos estudios no han mostrado diferencias en las frecuencias de alteraciones genéticas entre ambas poblaciones.

Esta falta de evidencia en humanos no es totalmente inesperada ya que es muy difícil establecer relaciones causa-efecto a través de dos generaciones. Se requerirían efectos muy específicos, no causados por ningún otro agente, para poder establecer, sin lugar a duda, la correlación entre la causa y el efecto.

Por ejemplo, si altas dosis de radiación causaran que los niños nacieran con dos narices, sería fácil identificar a la radiación como responsable de la mutación correspondiente. Sin embargo, la radiación solamente incrementa la frecuencia de mutaciones que se dan naturalmente en la población humana.

EL CASO CHERNOBYL

POR GODOFREDO GÓMEZ CRESPO

Ex Asesor de la Organización Mundial de la Salud en Radiaciones y Salud

El mayor accidente jamás ocurrido en un reactor nuclear sobrevino el 26 de abril de 1986 en la censal cómica de Chernobyl en Ucrania. Unos cinco millones de personas fueron expuestas a lluvias radiactivas.

Desgraciadamente cada incidente y, con mayor motivo cada accidente nuclear, provoca en la población un pánico exagerado por el miedo irracional a lo invisible, lo inaudito, lo intangible.

El desarrollo de la energía nuclear con fines pacíficos, siempre bajo el ominoso recuerdo de la bomba atómica, ha tenido sus tropiezos como cualquier tipo de investigación o actividad minera o industrial.

Sin embargo, desde que la energía nuclear entró en la fase de explotación industrial, se volcó en ella toda la experiencia acumulada y un lujo de precauciones que hacen de la nuclear una de las industrias más seguras.

Un estudio publicado por la Oficina Europea de la OMS titulado "Energía Nuclear y Salud", dice textualmente:

"Antes de 1980 los únicos accidentes ocurrieron en reactores de investigación con la sola excepción del incidente de Three Mile Island en 1979 que no tuvo ninguna consecuencia directa sobre la salud. Los únicos accidentes de reactores industriales fueron el de Vinca en Yugoslavia donde 8 personas recibieron dosis excesivas de radiación. Una falleció (Otras fueron salvadas por injerto de médula ósea practicado por el Profesor Jammet en París). En enero de 1961 en Idaho Falls, EEUU, tres personas murieron en una explosión, pero hubieran fallecido en todo caso por excesiva irradiación; y en Mol, Bélgica, en diciembre de 1965, hubo que amputar a una persona sobreexpuesta".

A final de 1994 funcionaban en el mundo 432 reactores nucleares que habían acumulado 7.320 años y 8 meses de experiencia y, como hemos visto, el número de víctimas ha sido afortunadamente bajísimo.

Cómo se puede explicar la catástrofe de Chernobyl en un país, la Unión Soviética, que había acumulado 40 años de experiencia en el uso de reactores?

Los reactores tipo RBMK como los de Chernobyl carecen de la doble (o triple) barrera de contención que les aísla del exterior. En los reactores modernos, cuando la temperatura del núcleo aumenta, crea espacios vacíos que reducen la potencia. En los de Chernobyl ocurre todo lo contrario: la potencia aumenta cuando el refrigerante se vaporiza. Esto, combinado con serias violaciones de las técnicas operatorias, condujo a un accidente inconcebible en los reactores occidentales3 .

Balance de Chernobyl: 31 muertos, 3 en el momento de la explosión, producidos por traumatismo y quemaduras y 28 en los dos meses siguientes a causa de la irradiación.

El balance más reciente (febrero, 1996) indica que 237 personas fueron hospitalizadas por irradiación aguda y que, ya en 1989, aparecieron los primeros cánceres de la glándula tiroidea.

Convocada por la Organización Mundial de la Salud, se celebró en Ginebra del 20 al 23 de noviembre de 1995, una conferencia internacional que reunió unos 500 científicos de todo el mundo.

Los OMS había invitado previamente a los países miembros a someter trabajos sobre el tema de conferencia que fueron seleccionados por un comité científico multinacional.

El Director General de la OMS se refirió al estudio efectuado entre 1992 y 1994 por el programa internacional objeto de este artículo y a la conferencia patrocinada por la OMS/ OIEA/UE "Una década después de Chernobyl" que se celebrara en Viena en abril de 1996.

Un hecho apenas conocido es que según los cálculos, la radiactividad total de los materiales liberados en la explosión del reactor nuclear de Chernobyl fue 200 veces superior a la radiactividad total liberada por las dos bombas atómicas lanzadas sobre Hiroshirna y Nagasaki .

Aunque la nube radiactiva producida por la explosión en Chernobyl se propagó, cada vez más diluida, por el Este de Europa y algunos países escandinavos, no alcanzó Dinamarca ni la mayor parte de Francia. España y Portugal no fueron afectados en absoluto.

Pero las consecuencias indirectas llegaron sin embargo a Venezuela un año después. En la primavera de 1987, cuando el autor actuaba como consultor en Radiaciones en la Organización Panamericana de la Salud (OPS) en Washington, recibió una llamada telefónica del representante de la OPS/OMS en Venezuela.

Se había recibido un barco de carne congelada procedente de Europa y el Ministro de Salud estaba seriamente preocupado por el peligro de que la carne procediera de reses contaminadas por la ingestión de hierba o piensos expuestos a la nube radiactiva proveniente de Chernobyl.

El autor consultó con el Departamento de Agricultura de los Estados Unidos donde, además de informarle sobre los límites permisibles de varios isótopos radiactivos inevitablemente presentes en los alimentos, se ofrecieron a enviar un experto con los aparatos necesarios para comprobar "in situ" la aceptabilidad o rechazo de la carne sospechosa. Una hora después el Representante de la OPS/OMS se entrevistaba con el Ministro de Salud y unos días después el autor, terminada su consultoría en la OPS, regresaba a Europa.
UyPress - Agencia Uruguaya de Noticias

13/3/11

EL CICLO DEL COMBUSTIBLE NUCLEAR

1. Núcleo del reactor
2. Bomba de enfriamiento
3. Varillas de combustible
4. Generador de vapor
5. Vapor bombeado a una turbina, que genera electricidad
6. Construcción de contención

Los reactores nucleares trabajan bajo el principio de que la fisión nuclear libera calor, que puede ser utilizado para transformar agua en vapor que mueva turbinas.
Un reactor típico utiliza uranio enriquecido en la forma de "balines" del tamaño de una moneda y de unos tres centímetros de largo.
Estos balines son transformados en largas varillas, las cuales son introducidas en fardos en una cámara presurizada.
En muchas plantas de electricidad nucleares los fardos de varillas son sumergidos en agua para regular su temperatura. Otros tipos de instalaciones utilizan dióxido de carbono o metal líquido para enfriar el núcleo del reactor.
Para que funcione, el núcleo de uranio del reactor debe alcanzar un estado supercrítico, es decir, que el uranio debe estar lo suficientemente enriquecido para permitir una reacción en cadena autosustentable.
Para regular este proceso y permitir el funcionamiento de una planta nuclear, son introducidas varillas de control en la cámara del reactor. Estas son construidas normalmente de cadmio, que absorbe los neutrones.
Menos neutrones significa menos reacciones en cadena, lo que frena el proceso de fisión.
Existen más de 400 plantas de reacción nuclear en la Tierra, que producen un 17% de la energía eléctrica global. Los reactores nucleares son utilizados también en submarinos y navíos.

Redacción "BBC Mundo
Información extraída de Wuilmar Medero

VOCABULARIO NUCLEAR

Fusión del núcleo: Es un daño grave del núcleo del reactor debido a un sobrecalentamiento. La fusión del núcleo se produce cuando un fallo grave del sistema de la central impide la adecuada refrigeración del núcleo del reactor. Sin esa refrigeración, los soportes que contienen el combustible nuclear se recalientan hasta llegar a derretirse. Tal situación supone un gran peligro dado que existe el riesgo de que el material radiactivo (el combustible nuclear) sea emitido a la atmósfera. Asimismo, la fusión del núcleo hace al reactor inestable hasta que sea reparado. (No confundir con fusión nuclear, que es el proceso habitual que se lleva a cabo en el reactor y que se refiere a la manipulación controlada de átomos ligeros para liberar energía).

Reactor nuclear: Instalación en la que se inicia, mantiene y controla una reacción nuclear en cadena. Hay dos tipos: el reactor (nuclear) de agua a presión, que es un reactor refrigerado con agua natural a una presión superior a la de saturación, para impedir la ebullición; y el reactor de agua en ebullición, que es un reactor refrigerado con agua natural, que se hace hervir en el núcleo en una cantidad considerable.

Contención: Es la estructura que contiene el núcleo del reactor. Está construido con paredes de hormigón armado y acero.Vasija: Recipiente que contiene el núcleo de un reactor nuclear, con las vainas de combustible, el reflector, el agua radiactiva, parte del refrigerante y otros componentes.

Vaina del combustible: Cubierta que contiene las barras de combustible. Es un recipiente hermético que alberga el combustible nuclear. Impide la salida de los productos de la fisión y garantiza la resistencia mecánica que asegura la integridad del combustible. Están colocadas en el interior de la vasija.

Barras de combustible: Es el combustible nuclear dispuesto en forma de barra y formado por pastillas. Están colocadas en el interior de la vaina.

Fusión nuclear: Reacción entre núcleos de átomos ligeros que conduce a la formación de otro núcleo más pesado. El proceso va acompañado de la emisión de partículas elementales y de energía.

Circuito de refrigeración exterior: Circuito de agua que se toma de una fuente natural (río, embalese, lago, mar) y se usa para condensar el vapor de agua una vez que éste ha movido la turbina (de forma similar a las de cualquier otra central térmica de carbón, fuel-oil o gas). El agua, que nunca está en contacto con el combustible nuclear, se devuelve al río, el embalse o el mar, a una temperatura ligeramente superior a la que se tomó.

Circuito primario de refrigeración: Sistema cerrado por el que circula el fluido refrigerante de un reactor nuclear (en la mayoría, agua) que extrae el calor formado en el núcleo por la reacción nuclear. Es el circuito que contiene el fluido que está directamente en contacto con los elementos combustibles.

Circuito secundario de refrigeración: Sistema cerrado por el que circula agua que recoge el calor del fluido del circuito primario, sin mezclarse con él, para convertirse en vapor e incidir sobre la turbina para producir electricidad. El intercambio de calor entre ambos circuitos se realiza en el generador de vapor, por lo que el agua del circuito no está nunca en contacto directo con el combustible.

ACCIDENTES POR RADIACIÓN. Descripción, fuentes y mecanismos

Pierre Verger y Denis Winter
ENCICLOPEDIA DE SALUD Y SEGURIDAD EN EL TRABAJO

Aparte del transporte de materiales radiactivos, existen tres situaciones en las que pueden producirse accidentes por radiación:
• utilización de reacciones nucleares para producir energía o armas, o para la investigación;
• aplicaciones industriales de la radiación (gammagrafía, irradiación),
• medicina de investigación y medicina nuclear (diagnóstico o terapia).

Los accidentes por radiación pueden clasificarse en dos grupos, atendiendo a si se produce o no emisión o dispersión de radionúclidos en el medio ambiente; cada uno de ellos afecta a poblaciones diferentes. La magnitud y duración del riesgo de exposición para la población en general depende de la cantidad y características (semivida, propiedades fisicoquímicas) de los radionúclidos liberados al medio ambiente.

Este tipo de contaminación se produce cuando, en centrales nucleares o industriales o en instalaciones médicas, se rompe alguna de las barreras de contención que separan los materiales radiactivos del medio ambiente. Si no tiene lugar una emisión al entorno, sólo resultarán expuestos a la radiación los trabajadores presentes en la instalación o los que manipulan los equipos o materiales radiactivos.

La exposición a la radiación ionizante puede producirse por tres vías, independientemente de que el grupo diana se componga de trabajadores o de población en general:
  • irradiación externa,
  • irradiación interna y
  • contaminación de piel y heridas.
La irradiación externa tiene lugar cuando las personas se ven expuestas a una fuente de radiación exterior al cuerpo, ya sea concentrada (radioterapia, fuentes de radiación) o difusa (nubes radiactivas y lluvia radiactiva). La irradiación puede ser parcial y afectar sólo a una parte del cuerpo, o total y extenderse a todo él. Por último, puede producirse también una exposición por contacto directo de las sustancias radiactivas con la piel y las heridas.

12/3/11

IMPACTANTE VIDEO DE EXPLOSIÓN DE PLANTA NUCLEAR DE FUKUSHIMA



Un fallo en un segundo reactor agrava la situación de Fukushima

Las autoridades confirman que el reactor 3 de la central nuclear japonesa, además del 1, se ha visto afectado por la avería del sistema de refrigeración tras el terremoto del viernes.- Los expertos no descartan que se haya podido fundir el núcleo.- Es el peor accidente atómico desde Chernóbil.- Hasta 160 personas pueden haberse visto expuestas a la radiación

Las autoridades japonesas primero ordenaron evacuar las poblaciones en un radio de tres kilómetros de la central, luego de 10 y finalmente de 20 kilómetros. Los medidores de radiación en el exterior reflejaron el vertido. A las cuatro de la mañana (hora japonesa) el exterior registraba una radiación natural de 0,07 microsievert por hora. A las 15.29, la medición era de 1.015 microsievert/hora, 14.500 veces más, y de ahí empezó a decaer.

Explosión fatal

Si la información que llegaba desde Fukushima era confusa todo empeoró a las 15.36 (las 07.36 hora peninsular española), cuando una explosión sacudió la planta y el humo se divisó a kilómetros. El espectro de Chernóbil recorrió el planeta. La agencia japonesa de seguridad nuclear (NISA) aseguró posteriormente que la explosión no había afectado al edificio de la contención, aunque sí se había llevado parte del techo y de la pared del edificio del reactor. Japón atribuyó la explosión a que parte del hidrógeno liberado había explotado.

Durante horas se sucedieron informaciones imprecisas sobre la refrigeración, que si Tepco la había conseguido conectar, que si se había apagado... El director de Protección Radiológica del Consejo de Seguridad Nuclear (CSN), Juan Carlos Lentijo, resumió por la tarde: "La situación es precaria pero la central está aguantando. Eso sí, tienen que conseguir refrigerarlo o se puede descontrolar". Lentijo justificó los vertidos radiactivos: "Es mejor una descarga por poco agradable que sea a tener una rotura dramática".

Cinco horas después de la explosión, las autoridades japonesas intentaron una opción a la desesperada: refrigerar la nuclear directamente con agua de mar y ácido bórico, una sustancia que absorbe neutrones.

El portavoz del Gobierno japonés, Yukio Edano, afirmó que este era un método "sin precedentes" y anunció que se estaban preparando para repartir yodo entre la población. "El yodo es una medida de protección de emergencia ante una posible nube radiactiva, que lleva yodo. El yodo satura la glándula tiroides y evita que actúe el yodo radiactivo", señaló Lentijo. La agencia Kyodo informó de que había tres personas hospitalizadas que habían recibido altas dosis de radiación. Según NISA, el número de personas expuestas a la radiación en Fukushima I podría ser de entre 70 y 160.

Los expertos advirtieron de que si Japón no conseguía refrigerar la central podría sufrir una fusión de núcleo. Si el reactor se queda sin agua, el uranio que utiliza como combustible se funde en una especie de magma, como ocurrió en EE UU en 1979. Si el edificio de contención fallase las consecuencias sería mucho más trágicas. La presidenta del Foro Nuclear, María Teresa Domínguez, admitió que la fusión del núcleo era posible, pero recalcó: "Lo más importante es que no se dañe la contención".

Críticas a la energía atómica

Aparte de las implicaciones en Japón, el accidente de Fukushima afectará previsiblemente a la industria nuclear en el mundo. Con el recuerdo de Chernóbil desvaneciéndose, el lobby nuclear estaba consiguiendo hacer virar a la opinión pública a favor de la opción nuclear como una forma de reducir la dependencia del petróleo. Domínguez rechazó que vaya a afectar al futuro: "En una catástrofe sin precedentes la central ha funcionado perfectamente. Lo que ha fallado lo ha hecho según lo previsto". Otra fuente del sector utilizó otro argumento: "También se han perdido trenes en el tsunami y a nadie se le ocurre que afecte al transporte ferroviario".

Los ecologistas sí cargaron contra la energía atómica. Jan Beranek, jefe de la campaña nuclear de Greenpeace, resumió: "La industria dice que estos sucesos no pueden ocurrir en reactores modernos (...), pero la energía nuclear es vulnerable a la combinación potencialmente mortal de un error humano, fallos de diseño y desastres naturales".

QUIEN CONTROLA A LA AGENCIAS DE CONTROL NUCLEAR

UXBRIDGE, Canadá, 22 Mar (Tierramérica) - Mientras Japón afronta un accidente nuclear que puede ser el peor de la historia, parece evidente que cualquier debate sobre la seguridad de la energía atómica debería abordar la independencia de los organismos reguladores.

El 26 de abril de 1986 varios incendios y explosiones en la central nuclear ucraniana de Chernobyl liberaron material radiactivo que se expandió sobre Europa oriental y occidental, especialmente en la propia Ucrania, Bielorrusia (hoy Belarús) y Rusia, entonces repúblicas soviéticas.

Veinticinco años después, el reactor número cuatro de Chernobyl continúa emitiendo radiactividad pese a que está sepultado bajo una gruesa pero deteriorada cubierta de hormigón armado.

Europa y Estados Unidos intentan recaudar más de 2.000 millones de dólares para construir un sarcófago permanente que contenga la radiación.

El desastre de Chernobyl suele ser atribuido a tecnología obsoleta y a la opacidad característica del régimen soviético.

El accidente en la central japonesa de Fukushima I, operada por la Compañía de Energía Eléctrica de Tokio (Tepco), se desencadenó por los daños que le causaron el terremoto de nueve grados en la escala de Richter y el inmediato tsunami del 11 de este mes. Pero "Tepco no tiene los mejores antecedentes de seguridad o de transparencia en la información", dijo Mycle Schneider, analista de políticas energéticas y nucleares radicado en París que trabaja habitualmente en Japón.

En 2002 se descubrió que Tepco falsificaba información sobre seguridad y la empresa fue obligada a cerrar sus 17 reactores, incluidos los de la central de Fukushima I, ubicada unos 240 kilómetros al norte de Tokio, en el este del país, sobre el océano Pacífico.

Ejecutivos de Tepco admitieron haber presentado unos 200 informes técnicos con datos falsos en las dos décadas anteriores. La maniobra quedó expuesta porque un ingeniero nuclear estadounidense que trabajaba en la empresa la dio a conocer, dijo Schneider a Tierramérica.

En 2007, un terremoto de 6,6 grados obligó a Tepco a clausurar los siete reactores de la central nuclear más grande del mundo, ubicada en la costa oeste de Japón. La planta de Kashiwazaki-Kariwa se cerró por 21 meses para realizar reparaciones y pruebas antisísmicas adicionales. Sólo cuatro de sus reactores volvieron a operar.

"No hay un solo lugar de Japón que no sea propenso a los terremotos", dijo Schneider.

Japón obtiene un tercio de su electricidad de 55 reactores nucleares, lo que lo coloca tercero luego de Francia, con 59, y de Estados Unidos, con unos 100. Japón no tiene petróleo, gas natura ni carbón y es un gran consumidor de energía. El país planea construir otros 15 reactores.

Otras instalaciones atómicas japonesas han experimentado fallas.

En 2004, un accidente mató a cinco trabajadores. En 1996, otro provocó una lluvia radiactiva que alcanzó los suburbios del nororiente de Tokio, pero tuvo poca repercusión pues el gobierno prohibió a los medios divulgar la información, sostuvo el periodista Yoichi Shimatsu, ex editor de The Japan Times Weekly, en un artículo publicado en The 4th Media.

Los ambientalistas japoneses protestan desde hace tiempo por regulaciones estatales inapropiadas y la cultura de la industria nuclear de encubrir sus errores.

El problema es que las empresas de energía nuclear como Tepco y las agencias reguladoras del gobierno son "esencialmente lo mismo", dijo a Tierramérica el presidente de la no gubernamental Coalición Canadiense para la Responsabilidad Nuclear, Gordon Edwards.

Esa situación se repite en Japón, en Canadá, Estados Unidos y en otros países, planteó Edwards.

"Hay pocos expertos nucleares independientes en el mundo. Todos trabajan para la industria, o lo hicieron antes y ahora son reguladores", señaló.

Canadá tiene una gran industria nuclear de propiedad estatal, con 17 reactores que aportan 15 por ciento de la electricidad del país.

El gobierno canadiense ha vendido reactores Candu a varios países, entre ellos Argentina y, más recientemente, China.

Las plantas nucleares de Canadá han sido objeto de múltiples reparaciones, todas ellas costosas, y también de clausuras, principalmente por filtraciones. Aunque no hubo víctimas fatales, pero los costos de reparación ascienden a miles de millones de dólares.

La industria y las agencias de fiscalización no tienen interés en educar al público o a los gobernantes, dijo Edwards. "Nunca explican que la radiactividad no es algo que puede apagarse. No explican que incluso cuando se clausura un reactor éste sigue generando una enorme cantidad de calor que debe eliminarse para impedir la fusión del combustible", destacó.

Un claro ejemplo es el reactor número cuatro de Fukushima I, que estaba clausurado desde diciembre. Pero el combustible ya usado sumergido en las piscinas de almacenamiento comenzó a recalentarse cuando el sistema de refrigeración dejó de funcionar por el terremoto.

Para John Luxat, experto en seguridad nuclear de la Universidad McMaster, cerca de Toronto, los edificios de Fukushima resistieron bien, pero hubo un problema con el generador eléctrico que debía alimentar el sistema de enfriamiento.

Canadá tiene una importante reguladora, que es la Comisión Canadiense de Seguridad Nuclear (CNSC, por sus siglas en inglés), señaló Luxat a Tierramérica, encargada de hacer cumplir las normas.

Para dirigirla, el gobierno designa a expertos de la industria y de otros sectores. Toda nueva norma eleva considerablemente los costos, admitió Luxat, quien trabajó en la industria nuclear canadiense.

"En 2008, cuando la presidenta de la CNSC (Linda Keen) intentó poner las regulaciones canadienses en línea con los estándares internacionales, el gobierno la destituyó", dijo a Tierramérica el analista nuclear de Greenpeace Canadá, Shawn-Patrick Stensil.

Uno de los cambios que Keen promovió fue ordenar el uso de generadores de respaldo alimentados a gasóleo en caso de que se presentara una falla eléctrica tras un terremoto, añadió.

"La independencia de la Comisión quedó comprometida con la designación de un presidente favorable a la industria nuclear", sostuvo.

La CNSC y la industria se niegan a divulgar sus estudios sobre seguridad para que los evalúen colegas independientes, argumentando que es demasiado riesgoso hacerlos públicos, dijo Stensil.

"La industria siempre exagera la seguridad y los beneficios y subdeclara los costos y los riesgos", dijo a Tierramérica Mark Mattson, de la organización no gubernamental Lake Ontario Waterkeeper.

"Es imposible conseguir que aporten evidencias que sostengan sus argumentos", dijo.

La mayoría de los reactores nucleares de Canadá se encuentran en la región del Gran Toronto, en el este del país, donde viven casi seis millones de personas.

A fines de este mes, se celebrarán audiencias públicas para discutir la construcción de dos reactores más, aunque la decisión de construirlos ya se tomó en la esfera política, señaló Mattson.

"En realidad no necesitamos esa energía adicional. El único motivo por el que esto sigue adelante es para fomentar la industria", dijo.

* Publicado originalmente por la red latinoamericana de diarios de Tierramérica

Por Stephen Leahy

IPS Noticias


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